Geopolítica: Medidas de ahorro vs. crisis por combustibles


** Políticas de recortes de OPEP+ vienen a agravar las economías de países no productores de crudo, como Honduras

** Administración Asfura ya ha erogado más de L1,300 millones en subsidios a combustibles y destina L283 millones mensuales por la energía

** Ahdippe y la Coalición Patriótica sugieren que debe haber teletrabajo y horarios viales escalonados y ahorros familiares, para mitigar la demanda de carburantes

** SDE y transporte de carga alcanzan acuerdo para frenar anunciado paro de unidades por el alto costo del diésel

Por: Luis Alonso Grádiz M.

Tegucigalpa.- Debido a la crisis geopolítica y los altos precios del petróleo y sus derivados, sectores nacionales plantean que el gobierno debiese impulsar una política energética para el ahorro de combustibles, además que ya aplica los subsidios.

La tensión en Medio Oriente, sobre todo por los ataques a instalaciones en el Golfo Pérsico y buques en el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20 por ciento de la producción del crudo, ha escalado de tal manera que el costo del “oro negro” volvió a dispararse.  

Reportes de organismos especializados anotan que el precio del petróleo Brent (referencia global) se cotiza en $101.21 dólares por barril, registrando un alza diaria de 3.4 por ciento. El WTI (West Texas Intermediate-referencia americana) se ubica en 96.05 dólares por barril, subiendo un 3.25%.

POLÍTICAS DE LA OPEP

En el caso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), el promedio diario se elevó a 107.46 dólares por barril, además que por la misma situación geopolítica y bloqueos de rutas clave, ha decidido congelar sus planes de aumento y mantener sin cambios su producción para octubre próximo, según los reportes internacionales.

Analistas señalaron que la OPEP+ aprobó una pausa en el aumento de cuotas que estaba en 188,000 barriles diarios en promedio, así como revertir o modificar la producción según evolución del mercado energético global.

Entre las medidas también figura que este mes de septiembre aplicará una auditoría a fondo para evaluar la capacidad física de producción real de cada país miembro y negociar los nuevos límites y cuotas individuales que regirán a partir de enero de 2027.

Igualmente, se indicó que debido a las distorsiones logísticas internacionales y la alta volatilidad del mercado, la Organización recortó su estimación de crecimiento de la demanda mundial de crudo para 2026 a 580,000 barriles por día.

IMPACTO EN IMPORTADORES

Los expertos estiman que las disposiciones de la OPEP+ vienen a agravar aún más la crisis que enfrentan los países no productores de petróleo y que importan sus derivados, como Honduras, donde el gobierno del presidente Nasry Asfura (2026-2030) sostiene los subsidios a los carburantes en aras de mantener activo el aparato productivo nacional.

El impacto de las recientes medidas de la OPEP+ en Honduras es directo, severo y ya se está sintiendo en las estaciones de servicio o gasolineras. Como Honduras es un país netamente importador de carburantes, el congelamiento del aumento de producción global de la OPEP+ presiona los precios hacia el alza.

El impacto inmediato de las medidas de la OPEP+ en los precios de los combustibles en Honduras, se tradujo en que la Secretaría de Energía (SEN) oficializó incrementos notables en la estructura nacional de los carburantes.

La gasolina superior escaló a 139.88 lempiras por galón, mientras que la gasolina regular subió a 129.04, en tanto que el galón de diésel aumentó hasta 145.69 lempiras (unos $5.52) en Tegucigalpa, constituyendo un incremento que genera una preocupación entre la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe) debido a su rol clave en la industria.

Entre las medidas de alivio de la administración Asfura, el Gas Licuado de Petróleo (LPG doméstico) se mantiene congelado en 249.62 lempiras.

REPERCUSIONES

A siete meses de haber iniciado su gestión, al mandatario Asfura le ha tocado sobrellevar la pesada carga de la crisis de los precios del crudo y sus derivados en medio de la volatilidad geopolítica, manteniendo el aporte económico temporal a los combustibles para reducir el impacto en las familias, el transporte y la economía nacional.

Luego del aumento de 4.90 lempiras de esta semana, el gobernante explicó que 2.45 lempiras son trasladados al precio en bomba y otro tanto igual son absorbidos mediante el aporte temporal del gobierno. “El subsidio sigue, el aporte sigue, el aporte económico temporal se mantiene”, subrayó.

De este modo, el gobierno ya ha destinado más de 1,300 millones de lempiras entre gas LPG, gasolina regular y diésel, mientras el país consume semanalmente alrededor de 7.8 millones de galones de diésel y 3.9 millones de galones de gasolina regular.

“El aporte económico del gobierno sigue. Es imparable esto, afecta a todo: el transporte urbano, de carga, la energía, la canasta básica”, remarcó el presidente, para recordar que el apoyo a los primeros 150 kilovatios hora de energía eléctrica representa un costo aproximado de 283 millones de lempiras mensuales para el Estado.

“Estamos haciendo un gran esfuerzo como Gobierno. Yo sé que la población lo siente, es bien difícil. Estamos tratando de dirigir nuestros recursos hacia donde las necesidades son más urgentes”, priorizó.

El mandatario instó a la población a racionalizar y economizar el consumo de combustible como medida de prevención, como también señaló que se buscan alternativas para cambiar la matriz de generación de energía y depender menos de combustibles como el búnker y el diésel para alivio de las finanzas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

Diversos reportes registran que la estatal eléctrica enfrenta pérdidas que andan en un 38 por ciento de la electricidad producida y tiene deudas acumuladas por 110,000 millones de lempiras con la banca privada y generadores de energía

URGEN MEDIDAS DE AHORRO

Frente a la escalada del petróleo y sus derivados que pareciera alargarse a medida que crece la tensión entre Estados Unidos e Irán, aumentan los temores sobre un posible desbordamiento de la espiral inflacionaria, un deterioro de la balanza comercial y un freno al crecimiento económico.

Debido a la incertidumbre, la visión de organizaciones como la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), y la Coalición Patriótica de Solidaridad, entre otras, es acompañar al gobierno en sus esfuerzos para que no se detenga la producción y el desarrollo nacional.

Para el caso, el expresidente de la Coalición Patriótica de Solidaridad, Juan Carlos Rodríguez, señaló que “después de que había bajado el precio del petróleo a niveles de 70 dólares el barril, ahora vuelve a subir a 96 dólares y es precisamente por el recrudecimiento de ataques y cruce de declaraciones entre Estados Unidos e Irán”.

Según el dirigente, no se visualiza una solución inmediata al conflicto y “primero tenemos que pedirle al gobierno que sea inteligente, un poco más eficaz en buscar soluciones que no son fáciles porque mitigar con subsidios puede hacerse, ya que no contamos con herramientas para mitigar de otra manera”.

“Como no contamos con combustibles alternativos que nos ayuden a cambiar nuestra matriz, nos toca ser ahorrativos, como consumidores, ciudadanos normales, debemos de buscar ahorrar no solo combustible, sino que ahorrar en nuestro consumo de energía eléctrica, en nuestro consumo de alimentos”, demandó.

Por ejemplo, Rodríguez amplió haber repasado en la mañana el precio del cartón de huevos que, en promedio, anda entre los 120 y 130 lempiras en los mercados populares del país y si la costumbre era comerse dos blanquillos al día, entonces deberá hacerse alternadamente, un día sí y otro no.

LPG Y TELETRABAJO

En el plano de los combustibles, comentó que “no podemos hacer mucho ya, porque ante esta crisis no tenemos herramientas para paliarla más que los subsidios que vienen del Presupuesto General de la República y habrá que ver si el gobierno tiene la capacidad de seguir subsidiando”, de lo contrario el pueblo tendrá que asumir la necesidad de ahorrar.

A juicio de Rodríguez, se debe tomar “el ahorro como medida clave para que nosotros podamos sentir lo menos que se pueda el impacto que esta crisis nos está dejando en el presupuesto familiar”, además que los países centroamericanos bien pudieran unir esfuerzos para hacer valer sus posiciones ante el mundo y organizaciones como la OPEP+.

En medio de la problemática, la directora ejecutiva de la Ahdippe, Saraí Silva, remarcó que los subsidios estatales se quedan cortos frente a la agresividad del mercado, incluyendo la tendencia alcista del diésel que de forma inevitable se trasladará a toda la estructura económica nacional.

La ejecutiva es del criterio que urge una política energética con visión de largo plazo que priorice la transición hacia el LPG vehicular y ejecute planes, como el teletrabajo y horarios de circulación vial escalonados para mitigar la demanda de combustibles.

ACUERDO TRANSPORTE DE CARGA

Otro de los elementos de la problemática es el alto costo que enfrenta el transporte de carga que mueve los mismos carburantes y otros productos esenciales para la cadena productiva y alimenticia, mayormente por el precio del diésel, al punto que había amenazado con un paro de unidades.

Para alivio del país, el gobierno de la República, a través de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), alcanzó este miércoles un acuerdo con representantes del sector de transporte de carga.

El convenio fue alcanzado entre el ministro de Desarrollo Económico, Eddy Ordóñez, el Instituto Hondureño de Transporte Terrestre (IHTT) y delegados de las principales organizaciones del transporte de carga de combustible del país.

Entre otros puntos, como resultado, se acordó la implementación de mecanismos orientados a reducir y aliviar los costos operativos del gremio, mejores condiciones de aseguramiento para las unidades de transporte de carga y el establecimiento de una Mesa Técnica Interinstitucional de Seguimiento para coordinar y cumplir los compromisos establecidos.

El ministro Ordóñez destacó que “este acuerdo demuestra que cuando existe voluntad de diálogo podemos encontrar soluciones que respondan a las necesidades de los sectores productivos y, al mismo tiempo, protejan la continuidad de las actividades económicas que son fundamentales para Honduras”.

El transporte de carga desempeña un papel estratégico dentro de la cadena logística nacional por su incidencia directa en el abastecimiento de distintas actividades económicas.

De momento, se resumió que la única «ventaja» indirecta de las medidas de la OPEP+ para un país consumidor de combustibles, como Honduras, es que los precios altos actúan como un incentivo financiero para acelerar la transición hacia energías renovables y reducir la dependencia histórica del crudo.


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