La sequía reduce la producción hidroeléctrica en Guatemala durante 2026
La producción hidroeléctrica de Guatemala mostró una reducción durante 2026 frente al año anterior, en medio de una menor cantidad de lluvias que obligó a administrar con prudencia el agua disponible en los embalses, según datos del Administrador del Mercado Mayorista (AMM).
En mayo, las centrales hidráulicas aportaron 24.83 % de la oferta del Sistema Nacional Interconectado y en junio aumentaron a 32.72 %. Sin embargo, la participación se redujo a 32.61 % en julio y cayó a 24.47 % en agosto. En contraste, durante 2025 la generación hidroeléctrica representó 44.15 % en julio y 38.61 % en agosto.
La reducción de la generación hidráulica ha coincidido con una mayor participación de las turbinas de vapor que utilizan derivados del petróleo. En junio de 2025, estas tecnologías generaron 46.98 % de la producción, mientras que en el mismo mes de 2026 su participación subió a 53.68 %. Durante julio y agosto se mantuvo un comportamiento similar, con más de la mitad de la producción proveniente de combustibles fósiles.
Las plantas fotovoltaicas, por su parte, aumentaron su aporte durante el período. En agosto de 2025 representaron 4.33 % de la generación, mientras que para el mismo mes de 2026 alcanzaron 10.79 %, como parte de una tendencia al alza registrada desde comienzos del año.
La menor disponibilidad de agua responde a la sequía que afectó Guatemala durante la primera parte del invierno. Esta situación llevó a administrar de manera prudente y estratégica el embalse de la Hidroeléctrica Chixoy, que el jueves se encontraba en una cota de 778.21 metros sobre el nivel del mar, mientras que el mínimo necesario para operar la central es de 772 metros. Ese día, el caudal entrante fue de 50.21 metros cúbicos por segundo.
El titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Erwin Barrios, destacó que durante 2026 se incorporaron nuevas plantas con 234.28 megavatios (MW) de potencia efectiva, con una participación especialmente relevante de proyectos solares. Barrios recordó además que el cambio climático es una realidad con la que el sistema energético debe aprender a cumplir.
Jhony Gramajo, gerente económico del Banco de Guatemala, señaló que entre enero y agosto se registró una disminución de 21.4 % en la cantidad de lluvia a nivel nacional respecto al mismo período de 2025. Izabal, Totonicapán y Alta Verapaz fueron los únicos tres departamentos donde aumentaron las precipitaciones.
Gramajo advirtió que una reducción del embalse de Chixoy y una menor generación hidroeléctrica obligarían a sustituir esa producción con otras fuentes, “y eso, pues, estaría afectando el costo y ahí sería el traslado a la inflación por posibles aumentos en la energía eléctrica”. No obstante, aclaró que este impacto en el sector energético no afectaría el crecimiento económico de Guatemala.
