Tragedia: 11 acusados por muerte de migrantes hondureños y mexicanos en tren
Un viaje que comenzó a finales de abril de 2026 terminó en una catástrofe humanitaria dentro de un contenedor de Union Pacific.
Siete migrantes de origen hondureño y mexicano cruzaron la frontera desde Ciudad Acuña hacia Del Río, Texas, guiados por una red criminal. El 9 de mayo, los traficantes rompieron el candado de un vagón estacionado para embarcarlos hacia San Antonio.
Ninguno sobrevivió al encierro y a las temperaturas extremas, lo que derivó en la imputación de 11 presuntos miembros de la red por parte de la Corte de Distrito del Distrito Oeste de Texas.
Los señalados enfrentan cargos de conspiración y transporte ilegal de migrantes con resultado de muerte, un delito que conlleva la pena máxima de cadena perpetua.
La organización criminal operaba de forma coordinada con otros grupos de coyotes, compartiendo rutas, choferes y casas de seguridad en México, Honduras y Estados Unidos.
Los extranjeros pagaban tarifas de entre 1,500 y 10,000 dólares para ser trasladados. Tras cruzar por puntos no autorizados, los escondían en viviendas clandestinas o en la densa vegetación junto al río Bravo.
La estrategia de subirlos a trenes de carga buscaba evadir de forma deliberada los estrictos controles y retenes de la Patrulla Fronteriza ubicados en la carretera 90.
Desde adentro
Las evaluaciones forenses realizadas por la doctora Corinne Stern en el condado de Webb determinaron que los cuatro mexicanos y tres hondureños —entre ellos un menor de 14 años— fallecieron por hipertermia extrema.
Mientras en el exterior la temperatura rondaba los 33 grados centígrados, la falta de ventilación y el aislamiento del contenedor elevaron la sensación térmica interior hasta los 60 grados.
Los migrantes viajaban hacinados sobre cajas de cartón en un espacio reducido y, al subir el calor, entraron en pánico, comenzaron a asfixiarse e incluso uno de ellos logró enviar un mensaje de auxilio a sus familiares.
Al llegar a San Antonio, los traficantes abrieron el vagón y descubrieron la escena. Lejos de auxiliarlos, abandonaron a una de las víctimas cerca de las vías y huyeron.
El tren continuó su marcha hacia Laredo con el resto de los cuerpos en su interior. Fue un empleado ferroviario quien descubrió la tragedia al avistar una pierna que sobresalía del contenedor, alertando a las autoridades sobre los otros seis fallecidos.
El tramo y detenidos
La ruta entre Laredo y San Antonio es un corredor crítico y sumamente transitado por las redes de tráfico de personas para distribuir migrantes hacia el interior de Estados Unidos. El sector ha sido escenario recurrente de tragedias migratorias vinculadas a las extremas condiciones climáticas de la zona de Texas.
Este caso evoca de inmediato el desastre registrado en junio de 2022, calificado como el evento de contrabando humano más letal en la historia del país. En esa ocasión, más de 50 migrantes de México, Honduras y Guatemala murieron asfixiados por deshidratación y calor dentro de un camión de carga sin refrigeración que realizó exactamente el mismo trayecto bajo temperaturas que rozaban los 40 grados centígrados.
