Corea del Norte promueve sopa de perro para enfrentar la intensa ola de calor
Pyongyang, Corea del Norte. En medio de las altas temperaturas que afectan a la península coreana, las autoridades de Corea del Norte han difundido recomendaciones alimenticias tradicionales para ayudar a la población a sobrellevar el calor, entre ellas el consumo de sopa elaborada con carne de perro y caldos a base de ginseng.
Los medios estatales citaron a un especialista médico que aseguró que la sopa de perro puede servir como un complemento nutricional durante el verano, mientras que también destacaron las propiedades del samgye-tang, un caldo de pollo relleno con arroz glutinoso, dátiles y ginseng, considerado un alimento que fortalece el organismo.
Las recomendaciones llegan mientras la región enfrenta uno de los veranos más extremos de los últimos años. En Corea del Sur, las autoridades reportan decenas de fallecimientos relacionados con las altas temperaturas y han emitido constantes alertas para reducir la exposición al sol, tras registrar valores récord que superaron los 42 grados Celsius.
En territorio norcoreano, los medios oficiales también informaron sobre temperaturas cercanas a los 40 grados y combinaron los habituales mensajes políticos con consejos sobre alimentación y cuidados frente al calor.
La ciudad de Kaesong, conocida en Corea del Norte por su tradición gastronómica vinculada a la sopa de perro, volvió a ser presentada como un referente de esta práctica culinaria, mientras la televisión estatal mostró imágenes de playas y centros turísticos con una considerable afluencia de visitantes pese a las elevadas temperaturas.
Sin embargo, analistas internacionales consideran que la realidad cotidiana de la población podría ser mucho más compleja. Expertos sostienen que las limitaciones en el suministro de agua y electricidad, junto con la escasez de infraestructura para enfrentar las olas de calor, hacen que los efectos de las altas temperaturas sean más severos para los habitantes del país.
De acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), una parte importante de la población norcoreana continúa enfrentando problemas de inseguridad alimentaria y malnutrición, lo que incrementa su vulnerabilidad durante fenómenos climáticos extremos.
Mientras tanto, al otro lado de la frontera, Corea del Sur avanza hacia la prohibición definitiva del consumo y comercialización de carne de perro, medida que entrará en vigor en febrero de 2027, marcando un cambio significativo respecto a una tradición que durante décadas fue común en ambos países.
