VIDEO: Hondureño relata cómo fue reclutado por Rusia para mandarlo a la guerra


Las falsas ofertas de empleo se han convertido en un mecanismo para captar ciudadanos extranjeros y enviarlos a combatir en la guerra de Rusia contra Ucrania. Entre los afectados figuran hondureños que viajaron atraídos por salarios elevados y terminaron enfrentando presiones para incorporarse a las fuerzas militares rusas.

Uno de ellos relató que encontró en Facebook una propuesta para trabajar en actividades agrícolas, con un salario mensual de 3,000 dólares y una bonificación de 17,000 dólares por firmar un contrato.

Sin embargo, al llegar a Moscú, le retiraron sus pertenencias y posteriormente fue trasladado a un centro de entrenamiento militar en Chitá, Siberia, donde temió ser enviado al frente de combate.

El testimonio, divulgado por la Cancillería hondureña, revela cómo una supuesta oportunidad económica terminó convirtiéndose en una situación de riesgo para su vida.

La Secretaría de Relaciones Exteriores informó el 27 de octubre que tiene reportados 32 hondureños vinculados a situaciones de engaño relacionadas con el conflicto entre Rusia y Ucrania.

De ese grupo, nueve han regresado a Honduras, diez permanecen desaparecidos y tres han fallecido, según el informe oficial.

El hondureño que logró retornar explicó que, durante su permanencia en las instalaciones militares, los extranjeros recibían una preparación acelerada antes de ser enviados a combatir.

Su regreso fue posible mediante gestiones personales y asistencia consular de las autoridades hondureñas.

El problema no afecta únicamente a Honduras. Amnistía Internacional documentó casos de ciudadanos de Brasil, Colombia, Cuba, Sri Lanka, Sudáfrica y otras naciones que fueron captados mediante ofertas engañosas o sometidos a presiones para incorporarse al Ejército ruso.

Según la organización, los reclutadores aprovechan las dificultades económicas de personas vulnerables, ofreciéndoles trabajos en construcción, seguridad, transporte, tecnología y servicios.

En varios casos, los extranjeros descubrieron que habían sido incorporados a actividades militares después de llegar a Rusia, donde enfrentaron restricciones de movimiento, retención de documentos y amenazas.

Amnistía Internacional considera que algunas de estas prácticas pueden constituir trata de personas.

La Cancillería hondureña advirtió que las propuestas fraudulentas suelen ofrecer salarios extraordinarios, alojamiento y transporte, pero ocultan las verdaderas condiciones de contratación.

Las autoridades recomendaron verificar la identidad de los empleadores, evitar entregar pasaportes a intermediarios y consultar con las instituciones correspondientes antes de aceptar empleos en el extranjero.

El caso del hondureño que consiguió escapar pone de manifiesto los riesgos de estas redes de captación, que han extendido las consecuencias de la guerra hasta familias de América Latina, África y Asia.


Previous post Cerveceros de Milwaukee ganan su primera serie mundial sobre los Ray de Tampa Bay
Next post Es inadmisible que un Jefe de Gobierno venga a Madrid a decirle a los españoles que tumben a Pedro Sánchez