Keir Starmer anuncia que dejará el cargo tras creciente presión interna en el laborismo
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, confirmó este lunes que abandonará el liderazgo del Partido Laborista después de varias semanas de tensiones dentro de sus propias filas. Aunque presentó su renuncia como jefe del partido, permanecerá al frente del gobierno hasta que se elija a su sucesor.
Starmer, quien llevó a los laboristas de regreso al poder en 2024 tras más de una década de gobiernos conservadores, enfrentaba un desgaste político acelerado provocado por una economía sin dinamismo, el aumento del costo de vida y una serie de controversias que erosionaron su autoridad.
Un anuncio anticipado por la presión interna
La decisión llegó horas antes de que su principal rival dentro del laborismo, Andy Burnham, obtuviera formalmente su escaño en el Parlamento, un paso clave para poder disputar el liderazgo del partido. Burnham, alcalde de Gran Mánchester desde 2017 y figura muy popular en el norte de Inglaterra, se perfila como el favorito para reemplazar a Starmer.
“Siempre he puesto los intereses del país por encima de los míos. Por eso he decidido dar un paso al costado”, declaró un visiblemente emocionado Starmer frente a su residencia oficial en Downing Street.
El primer ministro indicó que el proceso interno para elegir al nuevo líder comenzará el 9 de julio y deberá concluir antes de la reanudación de las sesiones parlamentarias en septiembre. También confirmó que ya comunicó su decisión al rey Carlos III.
Un gobierno debilitado por escándalos y malos resultados
El desgaste del Ejecutivo se profundizó tras el polémico nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. El episodio provocó fuertes críticas y varias renuncias dentro del gabinete.
A ello se sumó el revés electoral de mayo, cuando el laborismo perdió alrededor de 1.500 concejales en los comicios municipales, un golpe que aceleró las exigencias de renovación en la cúpula del partido.
Medios británicos como The Guardian y Sky News habían adelantado desde temprano que la renuncia era inminente, mientras decenas de periodistas se concentraban frente a Downing Street a la espera del anuncio.
Incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, comentó el domingo que daba por hecho que Starmer dejaría el cargo.
Burnham, el aspirante con más fuerza
Con una postura más a la izquierda que la de Starmer y un fuerte arraigo en el norte del país, Burnham se ha convertido en la figura laborista con mayor respaldo popular, según las encuestas. Su reciente victoria en una elección parcial le permitió asegurar un escaño en la Cámara de los Comunes, requisito indispensable para competir por el liderazgo.
El Daily Telegraph informó que aliados de Burnham habían contactado a decenas de diputados laboristas para sumar apoyos y presionar a Starmer a retirarse de la contienda.
Un país rumbo a su séptimo primer ministro en una década
El laborismo llegó al poder en 2024 con una amplia mayoría de 403 escaños, pero la salida de Starmer abre un nuevo capítulo en un periodo marcado por una inestabilidad política sin precedentes desde el Brexit.
Mientras tanto, el líder del partido antiinmigración Reform UK, Nigel Farage, exigió la convocatoria de elecciones generales. Sin embargo, la ley no prevé comicios antes de 2029 y los laboristas conservan una mayoría suficiente para completar el mandato.
