SIT revela desorden financiero y técnico en construcción de tres hospitales
El titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, confirmo que se encontró “una inversión desordenada”, en la construcción de los hospitales de Santa Barbara, Salamá y Ocotepeque que realizaba el Gobierno anterior.
“Yo no puedo decir que hubo fuga de dinero, simple y sencillamente fue una inversión muy desordenada. Demasiado desordenada que nos ocasiono el problema de no poder reiniciar, sino ponemos el orden primero”, indicó.
Explicó que el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), realiza la auditoria del uso de fondos públicos, y se concentran en determinar la falta de planificación y recursos suficientes.

Así como la sospecha de falsificación de documentos oficiales, comprometen la legalidad y viabilidad de numerosos proyectos hospitalarios inconclusos, circunstancia que podría impactar de manera directa sobre la atención médica.
“Lo primero que revisamos fueron las garantías de los contratos, algunas estaban vencidas y no pudimos hacer nada.

Tenemos evidencia de que hay garantías falsas, y eso ya esta en manos de las autoridades”, señaló.
Ehrler, destacó que había un desorden en estas construcciones, por lo que se realizan investigaciones en cada una de las obras que se mantiene paralizadas, mientras se buscan algunas soluciones y se modifican algunas cosas de acuerdo a las necesidades de cada lugar y la capacidad de inversión.
DEFICIENCIAS
En los hospitales que inicio a construir la administración anterior se han detectado patrones repetidos de deficiencia, un dato que diferencia el alcance de los hallazgos respecto a otras investigaciones previas.
En los primeros diagnósticos que han realizado los equipos de la SIT, se exponen la profundidad de los obstáculos para fortalecer la infraestructura de salud y se prevé que la finalización de las obras requerirá destinar más recursos públicos de los inicialmente programados.
Detalló que “en diciembre de 2025, modificaron en tiempo y monto la mitad de los contratos, todos aumentaros. En la solicitud de la nota de prioridad original, Santa Barbará costa 1,800 millones, Salamá 600 millones y Ocotepeque 630 millones de lempiras”.

“En total ahí era tres mil millones de lempiras, cuando yo llegue; esto costaba 7 mil millones de lempiras. Ya el triple, cuando declararon la emergencia solicitaron tres mil millones en total”, desglosó Ehrler.
OPACIDAD
Resaltó que la transparencia de esto estaba totalmente perdida. Ya que se fueron registrando incrementos al no contar con un diseño original, ya que solo en la pre-inversión y diseño, aumento en 200 por ciento; en cada uno de ellos.
Lamentó que el hospital que se construye en Santa Bárbara tiene 36 mil metros cuadrados de construcción, y que para que funcione se necesita lo que se invierte en el Materno Infantil, Mario Mendoza, Hospital Escuela y Catarino Rivas.
“Es grande en cuanto al tamaño, porque solamente tiene 200 camas la misma cantidad del Hospital Escuela. El diseño que ellos realizaron es totalmente fuera de las realidades de nuestra población”.
“Lo que podemos hacer es modificar el diseño, para habilitar un porcentaje de lo diseñado originalmente y ponerlo andar, que es en lo que estamos nosotros. Pero estamos esperando la orden judicial para salir de los compromisos generados”, argumento.
DUDAS
Ehrler indicó que deben más de 90 millones de lempiras en compromisos generados el año pasado, también se debe decidir sobre los contratos que tiene ejecución avanzada y rescindir todo lo que no haya iniciado.
“Encontramos el contrato firmado para comprar las sillas que van a poner en el 2029, ya están firmado los contratos.
Todo eso estamos en el proceso con los contratistas”, concluyó.
Hasta este momento el Hospital de Santa Barbara, se encuentra en un 18 por ciento de su construcción, mientras Salamá y Ocotepeque tienen un avance del 36 por ciento.
Por su parte la directora de Conservación Vial de la SIT, María Núñez, manifestó que realizaron una modificación completa al diseño original, lo que incrementó considerablemente los costos de cada hospital.
“No hay una evidencia clara del estudio de factibilidad, ni en la Secretaria de Salud, ni en la SIT del estudio de la construcción de la obra en tal sitio”, destacó.
Manifestó que al hacer las visitas y recorridos por cada uno d ellos hospitales, se evidencio que adentro de cada centro, no hay ni siquiera sistemas instalados, realizando distintos trabajos, traslapados.
MALA ORGANIZACIÓN
“Tenían actividades traslapadas, que no dejaban avanzar. El eléctrico no puede hacer sus instalaciones, sino han terminado el cimiento. Todo es distinto, no es una obra cualquiera, es un hospital, el cableado es especial”.
“Incluso el suministro de agua es especial, en Salamá; no se cuenta con el suministro de agua. En Santa Bárbara tenemos problemas con la seguridad jurídica, porque hay una parte de la construcción que está en tierra ajena”, lamentó.
Las anteriores autoridades dejaron iniciada una negociación con el dueño del terreno, al cual le entregarían otra propiedad a cambio del espacio que esta persona cedió para la construcción del hospital.
Entre los hallazgos que resaltaron también está un grupo de consultores médicos en distintas áreas, unidad que devengaba en sueldos 1.3 millones de dólares al mes.
“No es lo mismo construir cualquier edificio que un hospital, se llevan revestimientos especiales, pinturas especiales, pisos especiales. Todo debe ir en concordancia para que funciones”, específico.
Aseguro que para que algunas cosas funciones y tengan las condiciones necesarias, en algunos hospitales se han tenido que hacer cambios que generan mayor inversión. (DS)

Cajones de hierro
Denuncias señalan que el Hospital de Ocotepeque era una obra anunciada como “llave en mano” pasó de 690 millones a mil 635 millones de lempiras, fue fragmentada en contrataciones simultáneas y quedó lejos de convertirse en un hospital operativo. _
La brecha entre el presupuesto inicial de 690 millones de lempiras, el incremento a mil 635 millones y el supuesto avance físico inferior al 40% es el eje central de la denuncia.
Denuncias que se han presentado ante la SIT por parte de autoridades del departamento de Santa Barbara, critican que le dejaron un cajón de hierro, básicamente un esqueleto que no tiene ninguna funcionalidad, una infraestructura rodeada de denuncias sobre el terreno, cimentación, accesos y distribución para atender pacientes.
Otro señalamiento relevante es el supuesto vencimiento de la fianza vinculada a esa contratación. La fuente asegura que se dejó expirar, pero no identifica con precisión el tipo de garantía, su vigencia ni las obligaciones que cubría.
Esos documentos resultan indispensables para determinar si existió un incumplimiento contractual y qué actuaciones realizaron los responsables de supervisar y administrar la obra.
Se ha denunciado además que el lugar donde se construyó este hospital es un terreno atravesado por seis corrientes de agua o quebradas, y algunas transportaban aguas negras y tres afectaron la plataforma de varios módulos.
Se constato que se utilizó material de un área contigua para rellenar el predio, pese a que, no reunía las condiciones técnicas requeridas.
Posteriormente se desviaron corrientes de agua y se reforzaron las cimentaciones de los módulos seis, siete, ocho y nueve. Se hace referencia a planos y levantamientos hidrológicos que mostrarían las quebradas y la distribución de los nueve módulos.
