EE. UU. exige reunión urgente de la OEA ante amenaza de Ortega
Una carta del embajador permanente de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Andrew Stevenson, enviada al Consejo Permanente del organismo confirma que Washington sigue liderando la respuesta regional contra la pretensión de Daniel Ortega de abolir las elecciones en Nicaragua.
Mientras en Managua el régimen copresidencial realiza “consultas” para imponer una reforma constitucional que estire el periodo presidencial a siete años con carácter “renovable” sin pasar por las urnas, el diplomático de Donald Trump convocó a una reunión de cancilleres “lo antes posible” para “deliberar sobre las medidas colectivas adecuadas” ante el desafío del caudillo nicaragüense de sepultar los últimos vestigios de la democracia y el pluralismo político.
Stevenson afirmó que el deseo de liquidar las elecciones agrava drásticamente la ya urgente situación en Nicaragua, lo cual supone una amenaza directa para el interés común de los Estados de las Américas.
El embajador agregó que el escenario actual exige una respuesta proporcionada y coordinada mediante la cual los Estados miembros puedan considerar las acciones conjuntas pertinentes para protegerse y hacer frente a las amenazas que la dictadura de Murillo-Ortega representa para la paz hemisférica.
De acuerdo a fuentes diplomáticas, Estados Unidos utilizará la OEA para impulsar la presión de los países de la región sobre Managua, echando mano también del llamado Escudo de las Américas, una alianza política hemisférica lanzada en marzo pasado por el presidente Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
A la misiva del embajador Stevenson le antecedió un llamado a la acción hecho por el propio secretario Rubio el pasado 21 de julio a las naciones de la región, apenas dos días después de que Ortega declarara en plaza pública que en su país no volverá a haber elecciones, una postura que desató de inmediato una cascada de críticas diplomáticas en todo el continente.
