EEUU y Arabia Saudita firman acuerdo para desarrollar programa nuclear civil
Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron este miércoles dos acuerdos que permitirán desarrollar un programa nuclear con fines civiles en el reino saudita, una alianza que Washington asegura contará con estrictos mecanismos de seguridad para evitar la proliferación de armas nucleares.
Los documentos fueron suscritos por el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudita de Energía, el príncipe Abdulaziz bin Salman, quienes establecieron el marco legal para una cooperación de largo plazo en materia de energía nuclear.
Según el Departamento de Energía estadounidense, los acuerdos incluyen uno de cooperación nuclear pacífica y otro sobre salvaguardias bilaterales, con el propósito de impulsar inversiones multimillonarias, fortalecer la seguridad energética y garantizar que el programa se mantenga exclusivamente con fines civiles.
La firma del pacto ocurre en un contexto de alta tensión en Oriente Medio, mientras Estados Unidos mantiene un conflicto militar con Irán y persisten las preocupaciones internacionales sobre el desarrollo nuclear en la región.
Aunque el comunicado oficial no ofreció detalles sobre los proyectos específicos, el diario The Wall Street Journal informó que una de las disposiciones podría abrir la puerta para que empresas estadounidenses participen en la construcción de una planta de enriquecimiento de uranio en Arabia Saudita. Sin embargo, el Departamento de Energía no confirmó esa información.
El acuerdo aún deberá ser revisado por el Congreso estadounidense, aunque analistas consideran poco probable que encuentre obstáculos significativos debido a la mayoría republicana en ambas cámaras.
La iniciativa ha generado inquietud entre algunos legisladores estadounidenses y autoridades israelíes, quienes temen que un programa nuclear civil pueda convertirse, en el futuro, en la base para el desarrollo de capacidades militares. No obstante, Riad sostiene que, al igual que otros países, tiene derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, descartó que el acuerdo represente un riesgo de proliferación nuclear y aseguró que incorpora los estándares internacionales más exigentes en materia de seguridad.
En la misma línea, el secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que la cooperación estará respaldada por tecnología estadounidense de última generación y por mecanismos de supervisión diseñados para impedir cualquier desvío hacia fines militares.
Expertos también consideran que el acuerdo tiene una dimensión geopolítica. Jennifer T. Gordon, directora de la Iniciativa de Política de Energía Nuclear del Atlantic Council, afirmó que el entendimiento representa una ventaja estratégica para Washington, al evitar que Arabia Saudita busque apoyo tecnológico de Rusia o China para desarrollar su programa nuclear civil.
La firma del convenio se produce mientras continúan las tensiones entre Estados Unidos e Irán y crecen los temores de una mayor inestabilidad en Oriente Medio, una región donde la seguridad energética y la proliferación nuclear siguen siendo asuntos de máxima preocupación internacional.
