Mel a Correa: «Soy el único presidente en el mundo que tras ser derrocado consigue el apoyo unánime de la ONU»


Esta edición de ‘Conversando con Correa’ se enfoca en el golpe de Estado ocurrido en Honduras en junio del 2009. El expresidente hondureño Manuel Zelaya habla de las manipulaciones utilizadas por la élite golpista y recuerda el rotundo respaldo que recibió en las Naciones Unidas. Además, explica por qué no hay mucho riesgo de un nuevo golpe contra el actual Gobierno hondureño. ¡No se lo pierdan!

En este nuevo episodio de ‘Conversando con Correa. Golpes de Estado‘, el expresidente de Honduras Manuel Zelaya (2006-2009) repasó el golpe de Estado que sufrió en 2009 y reveló sus causas, así como quiénes estuvieron detrás de los hechos.

«La élite hondureña no sabe respetar, como la mayor parte de las élites del mundo», manifestó Zelaya, en relación a los responsables del golpe de Estado. «[La élite hondureña] cogió las armas, conspiró con los halcones de Washington, planificaron un rompimiento del orden constitucional», continuó, al argumentar que «los pueblos hacen revoluciones, los pueblos hacen guerras civiles, pero los golpes de Estado los dan las élites».

¿Cuál fue la principal causa?

Correa rememora el plebiscito convocado por el expresidente hondureño para que el pueblo fuera consultado sobre si estaba dispuesto a una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución de 1981, pero la consulta popular fue declarada «ilegal».

«El Estado burgués se opuso a la consulta«, dijo Zelaya. «La usaron como argumento para derrocarme, para provocar un golpe de Estado que ha atrasado a este país, que ha hundido a Honduras, que nos tiene en ruinas», lamentó.

El exmandatario defiende que el plebiscito era el «proceso más legítimo, más legal, más democrático», ya que desde el primer día de su Gobierno firmó una ley que estipulaba que el pueblo puede exigir ser consultado. Recuerda que para la reforma estructural de la Constitución se recogieron 500.000 solicitudes. Además, destaca que la consulta no era vinculante, era solo ilustrativa, como realizar una encuesta, ya que no implicaba obligación alguna.

Correa enfatizó los logros económicos del Gobierno de Zelaya y sugirió que el mayor temor de las élites era que el expresidente hondureño cambiara la Constitución para permitir su reelección.

«Fue un absurdo, un invento, una manipulación«, replicó Zelaya, alegando que fue parte de «las estrategias de las élites golpistas oligárquicas con el fin de desprestigiar el proceso de la consulta, que era para abrir la democracia a unas reformas que solo el pueblo podría disponer» cuando él hubiera dejado el poder, dado que el sondeo estaba programado para las elecciones generales de 2009.

«Dispare, si tiene orden de disparar»

«Aparecieron con rifles, aparecieron con metralletas, con tanques, con cascos, con pasamontañas, asaltaron mi casa y me sacaron», recuerda el exmandatario el estremecedor momento del golpe, ocurrido poco después de las 5 de mañana del mismo día en el que estaba prevista la consulta popular, el 28 de junio de 2009.

«Esto es una orden militar, si no suelta el celular, vamos a disparar«, le dijo uno de los uniformados a Zelaya, cuando este trató de hablar por teléfono con periodistas para informarles de su derrocamiento.

«Dispare, si tiene orden de disparar», respondió Zelaya, afirmando que él era el presidente y la máxima autoridad del país, por lo que el militar que lo amenazó era su subalterno. «No, señor, lo que queremos es que nos acompañe«, le respondió el uniformado, mientras le temblaban las manos con las que sostenía un arma.

«En ese momento, gané la partida», dijo el exmantatario, quien posteriormente fue detenido y deportado a Costa Rica, un acto prohibido por la Constitución hondureña. Pese a perder el poder, obtuvo el respaldo internacional.

«Soy el único presidente en el mundo que después de derrocado llega y consigue el apoyo unánime de todos los países representados en las Naciones Unidas y condenan el golpe», destacó.

¿Sería posible otro 28 de junio?

Al ser cuestionado por Correa sobre la posibilidad de un nuevo golpe de Estado en Honduras, Zelaya sostiene que la fortaleza del Gobierno actual, dirigido por su esposa Xiomara Castro desde 2022, representa un gran desafío para los golpistas.

«Está hasta planeado, pero no lo pueden hacer, porque la fuerza ahora que tiene la presidenta es diez veces superior a la que yo tenía en el 2009, pero están conspirando y están conspirando desde arriba», expresó el expresidente hondureño, al añadir: «Estamos preparados para derrotarlos una y otra vez más».(actualidad.rt.com)


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