San Pedro Sula sigue sin plantas para tratar sus aguas residuales


A medida que se acerca el final de la concesión del servicio de agua potable y saneamiento en San Pedro Sula, distintos sectores han comenzado a pedir a la Municipalidad que defina desde ahora el futuro del sistema y atienda uno de los problemas pendientes de la ciudad: el tratamiento de las aguas residuales.

La preocupación aumentó después de conocerse que uno de los tres terrenos adquiridos por la Municipalidad para construir plantas de tratamiento, ubicado en Chotepe, fue invadido, mientras organizaciones advierten que los predios de Cofradía y Rivera Hernández también necesitan protección.

La Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción, Capítulo Norte (Chico-Capnor) y la Organización para el Desarrollo del Noroeste de San Pedro Sula (ODN) han solicitado a la Corporación Municipal adoptar medidas para proteger los terrenos y comenzar a planificar la transición del servicio ante la finalización de la concesión con Aguas de San Pedro (ASP).

Tres terrenos costaron L89 millones

Los terrenos fueron adquiridos durante la administración municipal del exalcalde Juan Carlos Zúniga con el propósito de construir plantas para tratar las aguas residuales de la ciudad.

Según la información disponible, el terreno de Rivera Hernández costó L21 millones, el de Cofradía L51 millones y el de Chotepe L17 millones, para una inversión municipal conjunta de L89 millones.

Han transcurrido alrededor de 13 años desde la adquisición y las plantas todavía no han sido construidas. La ODN sostiene que los terrenos tampoco fueron traspasados a la concesionaria para que asumiera su protección.

El caso más complicado es Chotepe, donde el predio habría sido invadido en su totalidad. Incluso se inició en su momento un proceso de licitación para construir una planta en ese sector, pero finalmente fue declarado desierto.

Ante esta situación, la ODN plantea que la Municipalidad realice las diligencias técnicas, legales, catastrales y financieras necesarias para buscar un terreno que sustituya el inmueble de Chotepe.

“No podemos seguir arrojando las aguas crudas al Chamelecón”

El ingeniero civil Martín Mayorquín considera que el tratamiento de aguas residuales representa una de las principales deudas pendientes de las autoridades municipales, pese a que esta infraestructura estaba contemplada desde el contrato de concesión iniciado en el año 2000.

Mayorquín pidió implementar el Plan Maestro de Desarrollo Municipal y establecer una estructura técnica y presupuestaria que permita desarrollar los estudios, diseños y proyectos necesarios.

Por su parte, el expresidente de la ODN, Óscar Díaz Membreño, pidió proteger los terrenos que todavía permanecen disponibles y avanzar en la construcción de las plantas.

“Todos estamos claros que no podemos seguir arrojando las aguas crudas al Chamelecón; municipios más pequeños tratan sus aguas y la capital industrial no”, manifestó.


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