DAET mantiene operativos en puntos de taxi de Tegucigalpa ante posibles casos de extorsión
La Dirección Antimaras y Pandillas contra el Crimen Organizado (DAET) mantiene operativos y patrullajes en diferentes puntos de taxi de Tegucigalpa para prevenir extorsiones, asaltos y robos, confirmó su jefe de operaciones, Cristian Nolasco.
Nolasco explicó que desde el jueves inspeccionó personalmente el punto de taxis de El Bosque, donde conversó con conductores y verificó las condiciones de seguridad luego de conocerse denuncias informales sobre supuestos nuevos cobros de extorsión.
“Seguimos haciendo diligencias de oficio a pesar de que no hay ninguna denuncia. Intervenimos el lugar y estamos pendientes”, manifestó.
Las unidades motorizadas de la Unidad de Seguridad del Transporte Urbano realizan recorridos simultáneos por diferentes puntos de taxi, debido a que, según Nolasco, no es posible mantener agentes permanentemente en cada sitio.
Piden denunciar a través de la línea 143
El funcionario hizo un llamado a taxistas y ciudadanos víctimas de extorsión para presentar sus denuncias mediante la línea 143, al considerar que la falta de denuncias formales dificulta las investigaciones.
Explicó que en algunos casos las víctimas denuncian públicamente amenazas o cobros a través de medios de comunicación y redes sociales, pero posteriormente muestran temor cuando los investigadores buscan formalizar el procedimiento.
Nolasco aseguró que las denuncias son manejadas mediante mecanismos de protección y confidencialidad. “Necesitamos la cultura de la denuncia”, enfatizó.
Según el jefe policial, desde la creación de la DAET más de 200 personas han sido detenidas por extorsión y otros delitos relacionados.
Como ejemplo, mencionó la reciente captura de dos presuntos integrantes de una pandilla en San José del Pedregal, quienes posteriormente recibieron la medida cautelar de prisión preventiva.
Nolasco indicó que la Mara 18 aparece entre las estructuras investigadas por extorsión, aunque aclaró que también existen casos de personas que presuntamente se hacen pasar por miembros de pandillas para exigir dinero.
