Hondureña es detenida en El Salvador por prestar su celular a un reo hospitalizado
Lo que habría comenzado como el préstamo de un teléfono celular para realizar una llamada terminó con una hondureña de 56 años detenida en El Salvador y su familia pidiendo clemencia a las autoridades.
María Liliam Morán Bustillo se encontraba en el Hospital Nacional Doctor Juan José Fernández Zacamil, en San Salvador, acompañando a su hermana, quien permanece ingresada debido a un tumor cerebral maligno.
En el mismo centro asistencial estaba José Alfredo Hernández, de 66 años, un privado de libertad que permanecía bajo custodia mientras recibía atención médica.
Según el reporte de la Policía Nacional Civil (PNC), Hernández fue encontrado utilizando un teléfono celular que presuntamente le había facilitado la hondureña.
UNA LLAMADA TERMINÓ EN DETENCIÓN
Las autoridades salvadoreñas sostienen que Morán Bustillo reconoció haber prestado el aparato al interno para que realizara una llamada.
El hecho derivó en la detención de ambos y en la apertura de un proceso relacionado con el uso y suministro de objetos de telecomunicación a personas privadas de libertad.
La familia de María ofrece otra parte del contexto. Asegura que la hondureña desconocía que entregar temporalmente su teléfono a un reo podía tener consecuencias penales en El Salvador.
Según sus allegados, su intención habría sido únicamente permitir que el hombre se comunicara con su familia para informar que se encontraba bien.
Será el proceso judicial el que deberá determinar las circunstancias del caso y la eventual responsabilidad de los involucrados.
LA FAMILIA PIDE CLEMENCIA
La detención ocurre mientras la familia atraviesa además la enfermedad de la hermana de Morán Bustillo, a quien ella acompañaba en el hospital.
Sus familiares aseguran que enfrentan dificultades económicas por los gastos médicos y que ahora deben sumar los costos relacionados con la situación legal de María.
Ante ese escenario, solicitaron clemencia y empatía a las autoridades salvadoreñas y pidieron que se considere el contexto en el que ocurrió el préstamo del teléfono.
Por ahora, la hondureña permanece sometida al proceso correspondiente, mientras su familia espera que las autoridades valoren las circunstancias que rodearon un gesto que, según sostienen, realizó sin conocer las consecuencias legales que podía enfrentar.
