Productores combaten pobreza pese al cambio climático en zona occidental


** Con millonario aporte del BID y AECID, a través de ProOccidente de la SAG, se asiste a grupos de productores del Corredor Seco

** Se impulsa el incremento de la producción agrícola sostenible mediante nuevas tecnologías y una gestión eficiente del agua

** A la vista buenas prácticas en producción de tomates y fresas entre comunidades lencas de Intibucá

Por: Luis Alonso Grádiz M.

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El Carrizal, Yamaranguila, Intibucá.- Hombres y mujeres de esta comunidad madrugan para mejorar sus actividades productivas, al tiempo de combatir la pobreza junto a sus familias, pese a las adversidades climáticas.

Cuando apenas asoman los rayos del sol o entre la neblina que baja desde las frondosas montañas circundantes, los adultos y jóvenes inician las jornadas de trabajo en sus cultivos de fresas, aplicando nuevas tecnologías.

Los agricultores forman parte de la Asociación de Productores de Fresas del Altiplano (Aprofresal), uno de los grupos que son asistidos técnica y financieramente por el programa ProOccidente de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través de la organización ACDI/VOCA.

ProOccidente es cofinanciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con un presupuesto de más de 72 millones de dólares, y tiene cobertura en 88 municipios de La Paz, Intibucá, Lempira, Copán, Ocotepeque y Santa Bárbara.

ProOccidente trabaja en aumentar de manera sostenible los ingresos y la seguridad alimentaria de miles de hogares del Corredor Seco, en apoyo a pequeños productores de café, cacao, hortalizas, frutas, ganadería de leche, miel y granos básicos.

Dos veces al mes, las intervenciones de los técnicos de ACDI/VOCA se enfocan en fortalecer cadenas de valor, promover la agricultura climáticamente inteligente, facilitar servicios financieros e impulsar la seguridad alimentaria en las comunidades rurales.

En las visitas a las fincas, se impulsa la resiliencia climática mediante el uso de tecnologías innovadoras como sistemas de fertirriego por goteo, reservorios de agua con geomembranas, macrotúneles y casas malla para afrontar la sequía o las lluvias torrenciales del invierno o fenómenos climáticos.

                                                    EN INTIBUCÁ

Por delegación del titular de la SAG, ingeniero Moisés Molina, el jueves 22 de octubre pasado, a bordo de vehículos 4X4, una misión del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente), llegó a esta aldea ubicada en la montaña de Azacualpa, a unos 2,800 metros sobre el nivel del mar.

El día anterior, el miércoles 21 de octubre, la comitiva integrada por el director ejecutivo, ingeniero Raúl Alemán; la asistente Dulce Ríos, la periodista Lourdes Burgos, personal técnico y de comunicaciones de la SAG, junto a especialistas de ACDI/VOCA, también había visitado el caserío Los Mangos, en Yamaranguila, donde se producen chiles dulces y tomates de la variedad Corcel.

“Los productores y productoras avanzan sistemas de alta tecnología con fertirriego, agricultura protegida, conservación del agua y también aprenden a nivel de hogar a cultivar y cocinar los alimentos porque la producción va para la nutrición en el hogar, pero también para el mercado”, destacó el ingeniero Alemán. 

El grupo de Los Mangos tiene una inversión total de más de un millón 300,000 lempiras, 729,011.30 de la SAG-ProOccidente y 617,178.14 como contraparte de la organización. Se le ha dotado seis reservorios con geomembrana, cinco casas malla con plástico resistente a los rayos UV del sol, así como fertirriego y un invernadero y 54 bandejas para producción de plántulas de tomate y chile dulce.

En Los Mangos y El Carrizal, como en la aldea Pinares, de Intibucá, donde también se producen fresas, los periodistas de medios que acompañaron la gira, incluyendo Contextohn.com, conocieron testimonios de los productores sobre los beneficios de utilizar las Tecnologías Climáticamente Inteligentes (TCI). Los productores de fresas de la etnia lenca muestran que han logrado aumentar la producción con el apoyo de ProOccidente.

Aprofresal ejecuta una inversión de más de dos millones 500,000 lempiras, es decir 900,881.42 de la SAG-ProOccidente y su contraparte de 1,607,776.38, habiendo recibido 37,800 estolones de fresa (tallos de reproducción), 400 canastas plásticas para cosecha, 32 plásticos para invernadero, 16 motopulverizadoras y dos reservorios con geomembrana.

                                           BAJO MACROTÚNELES    

El presidente de Aprofresal, Luis Beltrán, destacó que han elevado la producción de fresas bajo macrotúneles tipo estructura de madera, sistema de fertirriego con reservorios de geomembrana y la variedad mejorada San Andrés.

Para los productores ha sido vital la asistencia técnica impartida por expertos de ACDI/VOCA, como los ingenieros Geovany Cuero, Alí Valdivia, Rimen Martínez, Alma Carranza o Reyes González, entre otros que conforman el equipo de alrededor de 75 técnicos extensionistas.

Beltrán contٕó que anteriormente, cuando producían fresas de forma individual, se les “murió” la variedad que cultivaban por la enfermedad de antracnosis (hongos). Sin embargo, con ProOccidente se organizaron y en viveros de España y Chile obtuvieron la variedad San Andrés, que les ha ayudado a cosechar entre 250 y 300 libras semanales.

“Antes trabajábamos a campo abierto, solo en el verano, ya que en el invierno las lluvias nos afectaban mucho y ahora tenemos cosechas en verano e invierno, hemos mejorado sustancialmente la producción a cómo trabajábamos antes y cómo estamos produciendo ahora”, afirmó el dirigente.

Entre las mujeres lencas que integran el grupo figura la joven Heidi Bustillo, quien junto a otras compañeras cuida con sumo esmero sus plantaciones bajo techo. 

Muy emocionada, afirmó que “hemos mejorado tanto económicamente como en el conocimiento, porque hemos aprendido muchas cosas y para nuestras familias y también cada uno del grupo da empleo a por lo menos cinco personas en las cosechas”.

                                          EMPACADO Y VIÑETAS

Otro de los miembros de Aprofresal es José Avelino Orellana Pérez, quien posee una excelente producción bajo macrotúneles tipo estructura de hierro y una pequeña planta de empacado de fresas con envases y viñetas especiales para el consumidor final o supermercados.

“La ventaja de tener nuestro producto bajo estructura es que nosotros reducimos químicos y así también aseguramos la vida de nosotros y la vida de nuestros compradores”, explicó.

Hay semanas en que emplea hasta 16 personas, incluyendo jóvenes y jovencitas y se llega a beneficiar a por lo menos unas 60 personas. “Realmente lo que queremos es que nuestros jóvenes traten de estar ocupados para que no caigan en las drogas u otros vicios y que ellos no puedan emigrar”, confió Orellana Pérez, con satisfacción, para afirmar que cada envase con fresas lo vende a 60 lempiras.

                                     COSECHAR AGUA CON EL SOL

Por su lado, el productor Carlos Arriaga, de Aprofresal, en un terreno del barrio Lodo Negro, de Yamaranguila, con una extensión de 30,000 manzanas de tierra, posee un grande reservorio de geomembrana con la capacidad de almacenar un millón 109,000 litros de agua que le sirve para producir fresas en 12 macrotúneles.

Rodeado de pinares, otras especies forestales y un maizal, cerca de una fuente agotada por la sequía, se perforó un pozo, unos 200 metros cuesta abajo. Mediante energía solar, el sistema bombea el agua por tuberías para abastecer el reservorio.

El pozo tiene un caudal de 35 galones por minuto hasta las 4:00 de la tarde, cuando el sistema fotovoltaico se apaga por insuficiencia de luz solar. Arriaga lleva 30 años de producir fresas y maíz, como también leche porque posee un pequeño hato ganadero.

                                   SISTEMA DE HIDROPÓNICO

Siempre en los carros doble tracción de la SAG se llega a la aldea Pinares, en la zona alta de la cordillera del municipio de Intibucá, una de las regiones más heladas del país, donde se explotan parcelas de la Asociación de Productores Hortícolas Intibucanos Lencas (Aprohfil), dedicadas al cultivo de fresas en hidroponía.

Un sistema hidropónico consiste en un método de cultivo de plantas utilizando una solución de agua con nutrientes minerales en lugar de tierra.

La Aprohfil ejecuta un plan de inversión de más de cinco millones 400,000 lempiras, cantidad de la cual más de un millón 250,000 ha sido el aporte de la SAG-ProOccidente y más de cuatro millones 100,000 son su contraparte.

Entre la tecnología le han sido entregadas 20 estructuras protegidas para producción de fresas, cuatro monocultores diésel, igual cantidad de sembradoras manuales para maíz, tres sembradoras manuales para frijol, una motopulverizadora y un reservorio con geomembrana.

El presidente de Aprohfil, Luciano Sánchez Martínez, junto a otros directivos y desde la parcela de Sabas Martínez, explicó que trabajan bajo cobertura con madera y techo resistente a los rayos UV y sistema fertirriego por goteo en la hidroponía.

“Hemos producido diversas variedades y ahora la San Andrés; ya no se puede a campo libre y bajo techo se evitan las plagas, con ProOccidente logramos estos techos, la fresa es muy susceptible a hongos y se produce mediante el sistema de hidroponía con sustrato de coco”, detalló.

Sabas Martínez cultiva fresas desde los años 90 a campo libre, pero ahora ha cambiado bajo techo con la técnica de hidroponía, sistema bajo el cual se cosecha en 30 días y la planta resiste hasta cinco años.

                                 RENDICIÓN DE CUENTAS

Ante el avance que han tenido estas comunidades con el programa de ProOccidente, el ingeniero Alemán se mostró visiblemente impactado y destacó que, al mes de octubre, ya se ha alcanzado un 60 por ciento de ejecución.

“Ya hay una proyección de totalidad de los recursos, es decir que el proyecto en el próximo año vamos a estar haciendo nuestra rendición de cuentas», indicó.

«En la última revisión de cartera que se hablaba con el Banco Interamericano de Desarrollo, el presidente fue felicitado. Estamos muy agradecidos; es un trabajo en equipo, el equipo técnico del BID está completamente alineado con la intervención que se ha hecho con ProOccidente», resaltó.

El coordinador subrayó que el reconocimiento ratifica que Honduras avanza con pasos sólidos y transparentes en la ejecución de la cartera de desarrollo rural integral.

Al cierre de la jornada, se despide de los hombres y mujeres que cada mañana salen a trabajar en sus cultivos en la búsqueda de mitigar los efectos de la pobreza, a pesar de las condiciones de sequía o las lluvias de los temporales climáticos.


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