ProOccidente mejora la vida de 10,000 familias en el Corredor Seco
** La SAG ejecuta el millonario proyecto con apoyo del BID y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID)
** Un total de 88 municipios de seis departamentos, incluyendo Yamaranguila, Intibucá, se benefician del programa agrícola resistente a la sequía
Por: Luis Alonso Grádiz M.
YAMARANGUILA, Intibucá.- Entre arboledas cubiertas de blanco en las alturas, grupos de productores de esta región cosechan diferentes productos agrícolas y gestan su bienestar pese a la sequía gracias a ProOccidente.
Igual que las últimas lluvias invernales reverdecieron estos parajes afectados también por el cambio climático, los grupos de productores han visto renacer sus esperanzas de un futuro mejor con el apoyo del proyecto que la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), ejecuta en 88 municipios de seis departamentos.
El Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad en Honduras, ProOccidente, tiene el aporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

CORREDOR SECO
El programa se desarrolla en los departamentos de La Paz, Lempira, Copán, Ocotepeque, Santa Bárbara e Intibucá, este último donde los grupos de agricultores, entre hombres y mujeres, han pasado a engrosar las 10,000 familias que hasta la fecha son beneficiadas en el Corredor Seco.
ProOccidente nació en el 2019 y en el 2022 fue traspasado a la SAG, en tanto la nueva administración del presidente Nasry Asfura (2026-2030) lo encontró paralizado y lo reactivaron con el respaldo de los entes cooperantes y la voluntad política del mandatario y el impulso del titular de la SAG, Moisés Molina, y el director ejecutivo, Raúl Alemán.

Se contemplaba que el proyecto serٕía cerrado, pero fue el mismo mandatario Asfura, que durante un Día de Campo, en San Antonio Valle, Erandique, Lempira, anunció una inversión de 17 millones de dólares, unos 455 millones de lempiras, para su ampliación al año próximo.
Hasta la zona de Intibucá y otras áreas de influencia se desplazan en grupos de trabajo unos 75 técnicos extensionistas de la firma consultora ACDI/VOCA que, en coordinación con personal de la SAG, les imparte asistencia técnica y dota de tecnología a los productores.
ProOccidente, fortalece la producción agrícola con inversiones orientadas a mejorar la productividad, promover el uso eficiente del agua y aumentar la resiliencia de los sistemas productivo frente a los efectos del cambio climático, sobre todo la sequía que ha golpeado diferentes sectores del territorio nacional.
GIRA DE CAMPO
Hasta la región de Los Mangos, Semane, Intibucá, se desplazó este miércoles 21 de octubre una misión de la SAG, encabezada por el ingeniero Alemán y otros personeros, junto a periodistas de diferentes medios de comunicación social.
Los comunicadores conocieron de primera mano el extraordinario aporte del proyecto al desarrollo rural frente al cambio climático.
Dejando atrás la ciudad de La Esperanza, Intibucá, se toma una carretera de terracería tapizada de surcos que labran las escorrentías de las lluvias invernales, mientras se avanza entre sobresaltos y los pinos, robles y otras especies de la foresta dan la bienvenida a estos lugares de la campiña hondureña.

HERENCIA LENCA
Acompañada por otros de sus compañeros, denotando la grandeza de sus raíces de la etnia lenca, la dirigente María Concepción Rivera Martínez, recibió al grupo, al tiempo de ampliar la introducción ofrecida por el director ejecutivo.
Luego que el ingeniero Alemán destacara que el proyecto ya llega a unos 600 agricultores con la asistencia técnica de ACDI/VOCA y el gran cuidado que se tiene de las microcuencas que proveen el agua a los reservorios para el fertirriego, Rivera Martínez resaltó que el proyecto realmente les ha cambiado la vida para bienestar de sus familias.
La asistencia técnica se traduce en inversión como una casa malla donde la Asociación de Productores “Cultivando nuestra tierra”, obtiene hasta dos cosechas de tomates de la variedad Corcel al año, unas 15,000 libras que comercializan en el mercado de Yamaranguila y otros clientes.

Ellos desarrollan un plan de inversión por el orden de un millón 3546,189 lempiras, orientado a fortalecer la producción de hortalizas mediante la implementación de Tecnologías Climáticamente Inteligentes (TCI), que contribuyen a mejorar la productividad y la resiliencia ante los efectos del cambio climático.
Como parte del proyecto les han sido entregados seis reservorios con geomembrana (uno de ellos en la finca Guachipilín y otro en la finca Emmanuel), asٕí como cinco casas malla con sistemas de riego por goteo, un invernadero y 54 bandejas para producción de plántulas o retoños.
RESERVORIO E INVERNADERO

Precisamente, el joven productor Brian Vásquez se mostró alegre de detallar el reservorio con geomembrana que instalaron en la finca Guachipilín, bautizada así por su extinto padre, en una extensión de terreno de ladera cubierto de árboles de café, plátanos, naranjas, limas y ciruelas japonesas.
De la misma manera se congratularon hombres y mujeres de recibir a los periodistas en la finca Emmanuel, donde Kelvin Alberto Bautista Vázquez explicó que se encarga de la “maquilación” o tratamiento de plántulas o retoños dentro del invernadero que a través del proyecto lograron instalar.
El invernadero tiene la capacidad de “maquilar” hasta 12,000 plantas de tomate o chile dulce que luego venden a los interesados en iniciar cultivos para la producción.

La alegría animaba el ambiente cuando las mujeres capacitadas en el programa de nutrición por la ingeniera Alma Carranza y compañeras preparaban las comidas y bebidas con productos naturales, sobre todo hojas o arbustos, incluyendo huevo con hojas de pataste o “chipilín” o refresco de naranja, pataste y limón.
Todos degustaron las delicias naturales que les generan ingresos, además de mejorar la dieta alimenticia de estas mujeres lencas y sus familias.
La gira continuará esté jueves con la visita a grupos de productores de fresas y otras frutas que son fieles testigos del éxito del proyecto ProOccidente.

