EEUU confirma rescate del segundo piloto caído en Irán
En medio de una escalada militar que ya desborda las fronteras iraníes, el presidente Donald Trump anunció que fuerzas estadounidenses lograron extraer con vida al segundo piloto cuyo avión cayó en territorio iraní el viernes. El operativo, descrito por el mandatario como “extraordinariamente arriesgado”, se convirtió en el nuevo punto de fricción en un conflicto que avanza hacia su segundo mes sin señales de contención.
Un rescate en territorio hostil
El piloto, integrante de la tripulación de un F‑15E que se precipitó en el suroeste de Irán, fue localizado con heridas pero fuera de peligro, según la Casa Blanca. Su compañero había sido evacuado previamente en una operación de fuerzas especiales.
Washington sostiene que la aeronave sufrió un accidente; Teherán insiste en que fue derribada y había ofrecido una recompensa por la captura del segundo tripulante. Tras el anuncio estadounidense, el ejército iraní afirmó haber abatido tres aparatos que —según su versión— participaron en la misión de rescate. Medios estatales difundieron imágenes de restos calcinados en una zona desértica.
Cinco muertos en ataques y nuevas tensiones internas
La prensa iraní reportó la muerte de cinco miembros de la Guardia Revolucionaria en bombardeos atribuidos a Israel y Estados Unidos en el noroeste del país. En paralelo, el poder judicial confirmó la ejecución de dos hombres acusados de colaborar con servicios de inteligencia estadounidenses e israelíes durante las protestas de inicios de año.
El conflicto se extiende por el Golfo
Los ataques y represalias ya alcanzan a varios países del Golfo Pérsico:
- Emiratos Árabes Unidos informó un incendio en una planta petroquímica tras interceptar proyectiles iraníes.
- Baréin reportó daños en un depósito de la petrolera estatal tras un ataque con dron.
- Kuwait denunció impactos en instalaciones eléctricas, de desalinización y en un complejo ministerial.
Irán aseguró haber golpeado objetivos militares en Kuwait y una industria del aluminio en Emiratos, a la que acusa de suministrar componentes para armamento estadounidense.
En Israel, las sirenas volvieron a sonar por el lanzamiento de misiles iraníes, mientras que en el frente libanés, Hezbolá afirmó haber disparado un misil de crucero contra un buque israelí frente a las costas del país. El ejército israelí negó tener evidencia del ataque.
La ofensiva israelí en territorio libanés continúa, con más de 1.400 muertos desde marzo. El presidente Michel Aoun reiteró su llamado a negociaciones directas para evitar que el sur del país se convierta en un escenario de devastación similar al de Gaza.
Ormuz, el punto de quiebre
El estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial— permanece bajo control iraní. Trump lanzó un ultimátum de 48 horas para que Teherán permita la reapertura de la vía marítima, advirtiendo que, de no hacerlo, “desatará el infierno”.
La respuesta iraní fue inmediata. El general Ali Abdollahi Aliabadi calificó la advertencia como “nerviosa e irracional”, asegurando que cualquier agresión tendrá consecuencias “incalculables”.
Mientras tanto, el canciller Abás Araqchi sostuvo conversaciones con Egipto y Pakistán, países que intentan mediar para frenar la escalada.
En la capital iraní, los bombardeos continuaron durante el fin de semana. Corresponsales internacionales describieron un cielo cubierto por una densa nube gris, reflejo de una guerra que se intensifica y amenaza con arrastrar a toda la región.
