VIDEOS: Shakira congrega a dos millones de personas en histórico show gratuito en Copacabana
La noche del sábado, la playa más famosa de Brasil se transformó en una marea humana para recibir a la artista colombiana Shakira, quien ofreció un concierto gratuito sin precedentes ante una audiencia estimada en dos millones de espectadores. La barranquillera se convirtió así en la primera figura latina en liderar un evento de esta magnitud en el legendario escenario carioca.
El recital, que formó parte del programa «Todo Mundo no Río», marcó además el cierre de su gira mundial «Las mujeres ya no lloran», iniciada en febrero de 2025, también en tierras brasileñas, como un gesto de gratitud hacia un país que la recibió con los brazos abiertos al comienzo de su carrera.
Un arranque con demora y una entrada triunfal
Aunque la cita estaba prevista para horas antes, la artista saltó al escenario pasadas las 23:00, generando una explosión de júbilo entre los asistentes que habían acampado desde la madrugada para conseguir un lugar cerca de la tarima. La espera fue amenizada por los sets electrónicos de Vintaje Culture y DJ Maz, quienes animaron la tarde-noche en la arena de Copacabana.
El momento previo a su aparición incluyó un espectáculo de drones que dibujó en el cielo nocturno la figura de una loba —emblema de la fortaleza femenina que Shakira ha promovido durante toda su gira—, después un perfil del rostro de la cantante y finalmente un mensaje luminoso que decía «Te amo Río». Luego de ese preámbulo visual, la colombiana hizo su entrada triunfal.
Vestuario, pasarela y primeros acordes
La intérprete lució un llamativo atuendo brillante que combinaba los colores verde, amarillo, azul y blanco de la bandera brasileña. Se movió con soltura por una extensa pasarela que sobresalía del escenario principal —una estructura de 1.500 metros cuadrados, considerada la más grande jamás montada para un show de este tipo— y saludó de cerca a sus seguidores.
El repertorio abrió con «La fuerte», tema que resume el espíritu de resiliencia de su más reciente producción discográfica. Con esa canción, Shakira envió un mensaje claro: a pesar de las heridas, es posible levantarse y seguir bailando.
Dos horas de éxitos e invitados estelares
A lo largo de poco más de dos horas, la ganadora de 15 premios Grammy Latino interpretó 30 canciones que abarcaron distintas etapas de su carrera, logrando que varias generaciones corearan cada estribillo.
En medio del show, y hablando en un portugués casi perfecto, Shakira sorprendió al público con la aparición de Anitta. La cantante brasileña subió al escenario para interpretar «Choka Choka», el reciente sencillo que ambas grabaron juntas. Ataviada con un traje igualmente reluciente, Anitta se refirió a Shakira como «Rainha» (reina) al saludarla.
La segunda invitada fue una leyenda de la música brasileña: Caetano Veloso, de 83 años. Ambos interpretaron «O Leaozinho», un clásico infantil del compositor bahiano, que emocionó profundamente a la colombiana. «Qué honor», dijo Shakira tras finalizar la pieza. Veloso, recordó la artista, fue uno de los primeros músicos que ella conoció cuando llegó a Brasil a los 18 años para sus primeras giras.
Como si fuera poco, María Bethania, hermana de Caetano y otra figura icónica de la MPB, subió después al escenario para cantar con Shakira «O que é, o que é», de Gonzaguinha, un himno a la vida que contó con el acompañamiento de una batería de samba.
La ronda de invitados cerró con Ivete Sangalo, con quien la barranquillera interpretó «Um país tropical», misma canción que habían interpretado juntas en 2011 durante el festival Rock in Río.
Récord de público en la mira
El concierto de Shakira podría inscribirse en los libros de historia si supera los 2,1 millones de espectadores que reunió Lady Gaga el año anterior en el mismo lugar. Las cifras oficiales se darán a conocer en las próximas horas, aunque las imágenes aéreas y los reportes de prensa dan cuenta de una playa repleta hasta donde alcanza la vista.
La masiva convocatoria, que incluyó a miles de argentinos, uruguayos, chilenos, peruanos y colombianos que viajaron especialmente para el evento, obligó a las autoridades a cerrar el acceso vehicular a Copacabana desde cuatro horas antes del inicio. Para garantizar la seguridad, se desplegaron cerca de 8.000 agentes policiales, una infraestructura similar a la que se utiliza cada 31 de diciembre para recibir a tres millones de personas en la despedida de año.
Un cierre de gira a lo grande
Con esta presentación, Shakira no solo se despidió de su exitosa gira «Las mujeres ya no lloran», sino que también reafirmó el cariño mutuo que la une con Brasil. La euforia, el llanto y los gritos desgarrados de los fanáticos que lograron verla de cerca fueron la mejor prueba de que la conexión entre la artista y su público trasciende cualquier barrera.
