Honduras lucha por proteger la producción de alimentos


** Países del OIRSA combaten plagas y enfermedades en cultivos y hatos ganaderos frente al cambio climático

** En el 73 aniversario del Día Regional de la Sanidad Agropecuaria se enfatizó en los desafíos para la agricultura y la ganadería

** Entre otras acciones, la SAG, a través de Senasa, encabeza esfuerzos contra el gusano barrenador del ganado y prevención del hongo Fusarium del banano   

Por: Luis Alonso Grádiz M.

Tegucigalpa.- Plagas y enfermedades amenazan a los cultivos y hatos ganaderos de miles de productores en la región, incluyendo a Honduras, como efecto del cambio climático.

Es así como a finales de octubre, más de 20 millones de familias rurales se juegan su sustento en cada cosecha o el aprovechamiento de semovientes o aves de corral, entre otros animales del campo.

La Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), junto al Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), encendieron las alarmas en el Día Regional de la Sanidad Agropecuaria.

Mantener blindadas las fronteras contra las plagas o enfermedades que afectan la agricultura y la ganadería ya no es una opción técnica, sino una urgencia humana para proteger el 70 por ciento de los alimentos que llegan a las mesas de la población, señalan especialistas.

La conmemoración encontró a los países miembros del OIRSA en plena continuidad de trabajos de combate al gusano barrenador del ganado, la langosta centroamericana, el picudo de la palma, el Huanglongbing (HLB) en los cítricos o la prevención del hongo Fusarium en bananos y plátanos.

La historia registra que el OIRSA (con sede en San Salvador, El Salvador), fue fundado el 29 de octubre de 1953, por las secretarías de Agricultura y Ganadería de México y los países centroamericanos, para combatir una amenaza de plaga de la langosta voladora que ponía en riesgo los cultivos en la región.

En la actualidad, el OIRSA esta integrado por México, Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana.

                                         VARIABILIDAD CLIMÁTICA

En Tegucigalpa, Honduras, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y el OIRSA rememoraron la efeméride del organismo con una jornada técnica centrada en los desafíos que plantea la variabilidad climática para la agricultura y la ganadería, se precisó.

La jornada conmemorativa, el 26 de octubre pasado, congregó a autoridades nacionales, delegados del sector productivo y exportador, universidades, la cooperación internacional y personal técnico, con el acompañamiento del Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa).

Precisamente, en coordinación con el OIRSA, la SAG y su unidad especializada de Senasa se enfocan en la protección integral de la producción y los sectores productivos del país, incluyendo a decenas de miles de productores agropecuarios por medio de programas sanitarios generales y específicos.

Al respecto, el titular de la SAG, ingeniero Moisés Abraham Molina, ha subrayado la importancia de la coordinación institucional para anteponerse a los riesgos sanitarios y proteger la producción nacional.

“La variabilidad climática plantea nuevos desafíos para la sanidad agropecuaria. Por eso, debemos fortalecer la prevención y la vigilancia de plagas y enfermedades mediante el trabajo coordinado con el OIRSA, para proteger la producción nacional y contribuir a la seguridad alimentaria del país”, instó el funcionario.

De su lado, el director ejecutivo del OIRSA, ingeniero Raúl Rodas, corroboró que la cooperación entre los países es indispensable para enfrentar amenazas sanitarias que pueden propagarse más allá de las fronteras.

“Las plagas y enfermedades no conocen fronteras; por eso nuestra defensa agropecuaria es regional y coordinada. Entendemos la cooperación regional como un apoyo indispensable para proteger el patrimonio agropecuario de todos nuestros países”, afirmó Rodas.

                                    ACCIONES EN HONDURAS

En este panorama, los países de la región hacen esfuerzos por prevenir y/o controlar los efectos del cambio climático en los cultivos y la producción pecuaria.

Técnicos de Senasa apuntan que “la protección de la sanidad de plantas y animales contribuye a reducir las pérdidas productivas, resguardar los ingresos de las familias rurales, mantener las oportunidades de exportación y favorecer la disponibilidad de alimentos sanos e inocuos para los consumidores”.

De este modo, Honduras ha redoblado las acciones agroalimentarias y sanitarias para hacerle frente a dos de sus mayores amenazas biológicas: la reaparición del gusano barrenador del ganado y el peligro latente de la marchitez por Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T) en las plantaciones de banano y plátano, señalan especialistas.

Luego de haber sido erradicada en 1996, la plaga parasitaria del gusano barrenador (cuyas larvas se alimentan de tejido vivo) reapareció en Honduras en 2024, afectando a animales y seres humanos.

Estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), confirman que el calentamiento global es un acelerador biológico para la mosca (Cochliomyia hominivorax) causante del gusano barrenador, provocando un alarmante resurgimiento en regiones donde ya había sido erradicada, igual que en Honduras.

Investigadores agrícolas señalan que el incremento sostenido de las temperaturas acorta el ciclo reproductivo, habiendo documentado que el ciclo biológico de la mosca, que antes era de 24 y 28 días, se ha reducido a 21 días a causa del calor.

Se ha determinado también que climas tropicales y temperaturas promedio de 27 grados centígrados favorecen que la mosca colonice nuevas altitudes y latitudes, como el sureste de México y Centroamérica, donde antes el frío invernal servía como un freno natural a la expansión del vector del gusano barrenador.

Además, se señala que la combinación de sequías prolongadas y lluvias torrenciales estresa al ganado y debilita la fauna silvestre, multiplicando las heridas abiertas no tratadas donde las moscas depositan sus larvas.

                                      HONGO FUSARIUM

En el caso del banano y el plátano, los expertos también indican que el cambio climático maximiza las rutas de contagio por el hongo del suelo Fusarium Raza 4 Tropical de forma agresiva.

Los estudios registran que el hongo viaja principalmente a través de partículas de suelo contaminadas.

Para el caso, los fenómenos meteorológicos extremos, entre ellos El Niño intensificado con huracanes y tormentas torrenciales, provocan graves inundaciones y escorrentías que arrastran el lodo infectado de una finca a otra, rompiendo los cercos epidemiológicos de bioseguridad.

Como resultados, las plantas de banano en sequías extremas seguidas de exceso de humedad sufren un enorme estrés fisiológico que debilita sus raíces y su sistema inmune, facilitando que el patógeno penetre los tejidos con mayor rapidez.

Igualmente, temperaturas globales más altas aceleran la degradación de la salud del suelo, reduciendo las poblaciones de microorganismos benéficos que compiten de manera natural contra el hongo Fusarium.

                             HONDURAS Y LA AGENDA REGIONAL

Frente a la problemática, autoridades de los países miembros del OIRSA definieron en agosto de 2026, en Antigua Guatemala, la agenda sanitaria para la región, alineando estrategias para enfrentar el gusano barrenador y prevenir el Fusarium Raza 4 Tropical.

En el evento, la ministra de Agricultura, Ganadería y Alimentación de Guatemala, María Fernanda Rivera Dávila, reflexionaba sobre la importancia de la vigilancia permanente y la toma de decisiones técnicas oportunas.

“Las amenazas transfronterizas obligan a contar con mecanismos regionales sólidos, ágiles y técnicamente fundamentados”, como los procesos articulados al seno del OIRSA, exhortaba.

Las representaciones establecieron el plan de trabajo enfocado en sanidad animal y vegetal, inocuidad de los alimentos e innovación tecnológica.

Los asistentes coincidieron en que el resurgimiento del gusano barrenador del ganado en Centroamérica, tras más de dos décadas de haber sido erradicado, ha vuelto a poner a prueba la capacidad de respuesta sanitaria en la región.

                                           LA RESPUESTA

En Honduras la respuesta se ha estado poniendo en práctica de forma coordinada entre Senasa y el OIRSA, con el acompañamiento de otras entidades nacionales e internacionales.

Por ejemplo, del 1 al 5 de junio de 2026, se realizó en San Pedro Sula, Cortés, el curso teórico-práctico sobre el abordaje intersectorial del gusano barrenador del ganado: prevención y control, en el contexto del proyecto “Honduras preparada y alerta ante eventos potencialmente pandémicos”, financiado por el Fondo para las Pandemias. 

La iniciativa congregó a equipos técnicos en salud humana, animal y ambiental de la Secretaría de Salud, Senasa/SAG, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna), con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En la jornada hubo participantes de las zonas de Cortés, Yoro y la región metropolitana de San Pedro Sula. 

La coordinadora del proyecto de la OPS/OMS en Honduras, Rosa Elena Mejía, destacaba que “más allá del gusano barrenador, la experiencia forma parte de un esfuerzo más amplio para consolidar la vigilancia integrada de enfermedades zoonóticas con potencial epidémico o pandémico, como la influenza aviar, la rabia y otras amenazas emergentes”.

                                  ACCIONES DE SENASA

De forma puntual, entre los avances, la SAG-Senasa reportan la capacitación de más de 49,000 ganaderos a nivel nacional en la identificación temprana de las miasis (gusaneras) y la obligatoriedad de curar inmediatamente cualquier herida abierta en los animales.

Se reporta la ejecución de unos 30,000 monitoreos epidemiológicos y más de 27,000 visitas a fincas, habiéndose inspeccionado cerca de 950,000 animales para frenar el brote del gusano.

De igual forma, se han establecido estrictos puestos de control de tránsito ganadero para evitar que semovientes infestados trasladen el parásito hacia zonas libres de la plaga, mayormente en Choluteca, El Paraíso, Olancho, Colón y Atlántida.

Debido a la plaga del gusano también se tiene un enfoque de Salud Pública, ya que como se ha apuntado la mosca también infesta a humanos (reportándose 339 contagios y tres fallecidos durante el año), y la SAG trabaja junto a la Secretaría de Salud y la OPS/OMS en un abordaje intersectorial.

Otro esfuerzo es el control biológico por cuanto se mantiene la iniciativa de implementar la Técnica del Macho Estéril (liberación de moscas macho estériles mediante energía atómica) en coordinación con el resto de los países de Centroamérica para erradicar la plaga a escala regional.

                                               PREVENCIÓN

Debido a que Honduras se mantiene libre del hongo Fusarium en bananos y plátanos, los esfuerzos están inmersos en la exclusión y la prevención fitosanitaria con jornadas de simulación virtual e inmersiva para capacitar a técnicos y productores.

Mediante talleres en La Lima, Cortés, auspiciados por el OIRSA, se entrena al personal en muestreo y diagnóstico rápido en entornos virtuales, como también se mantiene activo el proyecto de Vigilancia de las Musáceas (Vigimusa).

Este programa usa tecnología avanzada como el monitoreo con imágenes satelitales para identificar de forma prematura alteraciones o parches de marchitez sospechosos en las plantaciones del país.

Asimismo, Senasa divulga protocolos para que los transportistas y productores laven y desinfecten obligatoriamente herramientas, calzado y maquinaria pesada, evitando la introducción accidental de esporas del Fusarium.

En otras acciones, mediante el uso de drones, en áreas de difícil acceso, técnicos realizan acciones de control de langosta en el departamento de Yoro, donde se reportó la presencia de la plaga, sobre todo en la zona alta de las comunidades de San Patricio, La Icaca y La Culata, Olanchito, para proteger los cultivos de las familias agricultoras.

El organismo también certifica a cientos de establecimientos agroalimentarios: acuícolas, pesqueros y cárnicos, en buenas prácticas agrícolas y de manufactura y entre los logros destaca la erradicación de la Peste Porcina Clásica (PPC), en 2011.

En tanto, a 73 años de su creación, el OIRSA, junto a la SAG-Senasa, ha enfatizado su compromiso de fortalecer la cooperación y la vigilancia sanitaria frente a las amenazas climáticas y retos productivos en la región.


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