Crecen las presiones para que Keir Starmer dimita tras el desplome laborista en elecciones
Los llamados para que el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, renuncie a su cargo aumentaron este lunes, luego de la contundente derrota del Partido Laborista en las elecciones locales y regionales celebradas el jueves pasado.
El revés electoral —uno de los peores para el laborismo desde su llegada al poder en 2024— ha provocado una ola de críticas internas y un creciente descontento dentro del propio gobierno.
Miembros del gabinete piden un calendario de salida
Según reportaron medios británicos como The Guardian y Sky News, figuras clave del gabinete, entre ellas:
- Shabana Mahmood, ministra del Interior
- Yvette Cooper, ministra de Relaciones Exteriores
habrían solicitado a Starmer que defina un calendario para su salida.
La presión interna continúa escalando: para la noche del lunes, al menos 70 diputados laboristas —de un total de 403— habían pedido públicamente su dimisión.
Un discurso que no calmó las aguas
Starmer intentó relanzar su liderazgo con un discurso matutino en el que reconoció el malestar ciudadano:
“Sé que la gente está frustrada con el estado del Reino Unido, frustrada con la política y algunos también frustrados conmigo”.
El primer ministro prometió reconstruir los lazos con Europa y anunció que su gobierno presentará una ley para nacionalizar British Steel, una de las medidas económicas más ambiciosas de su mandato.
Sin embargo, sus declaraciones no lograron contener la rebelión interna.
Una derrota que sacude al laborismo
En las elecciones del 7 de mayo, el Partido Laborista perdió cerca de 1,500 concejales, mientras que el partido antiinmigración Reform UK registró un avance significativo.
Starmer, de 63 años, llegó al poder el 4 de julio de 2024, tras catorce años de gobiernos conservadores. Desde entonces, su popularidad ha caído de forma sostenida en medio de:
- Una economía estancada
- El aumento del costo de vida
- El impacto de la guerra en Oriente Medio
- Tensiones internas por decisiones de gobierno
Escándalo por el caso Mandelson
La crisis política se agravó tras el polémico nombramiento —y posterior destitución— de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Washington, luego de que salieran a la luz sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
El episodio generó fuertes cuestionamientos sobre el criterio del primer ministro y debilitó aún más su posición dentro del partido.
