Honduras entra en la sexta revisión del FMI: ¿qué está en juego para el próximo acuerdo?
La llegada de una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Honduras entre finales de octubre y los primeros días de noviembre tendrá un alcance mayor que una visita técnica: el país enfrentará la sexta y última revisión de su actual programa y comenzará a definir las condiciones de una nueva relación con el organismo.
El ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, informó que Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, encabezará la delegación que llegará al país.
“Nos ha confirmado que va a estar aquí en Honduras para lo que va a ser la sexta visita y la revisión del programa para finales de octubre y también la primera semana del mes de noviembre”, afirmó el funcionario.
Pero ¿qué significa esta revisión y qué está en juego para Honduras?
UN PROGRAMA QUE YA HA DESEMBOLSADO US$725 MILLONES
El FMI aprobó en septiembre de 2023 los acuerdos con Honduras bajo el Servicio Ampliado (SAF) y el Servicio de Crédito Ampliado (SCA), originalmente por unos US$822 millones, aunque el equivalente en dólares cambia con el valor de los Derechos Especiales de Giro.
En junio de 2026, el Directorio Ejecutivo completó conjuntamente la cuarta y quinta revisiones y autorizó aproximadamente US$242 millones adicionales. Con ese desembolso, Honduras alcanzó alrededor de US$725 millones recibidos bajo el programa.
El programa contempla en total DEG 624.5 millones. Después de las cinco revisiones completadas, quedaba pendiente el tramo asociado a la sexta revisión. Los registros del FMI al 31 de agosto muestran DEG 535.26 millones ya girados entre ambos mecanismos, frente a DEG 624.5 millones acordados.
Eso significa que la próxima evaluación no solamente cerrará un ciclo político y económico: todavía existe financiamiento vinculado al cumplimiento de la última revisión.
¿QUÉ VA A REVISAR EL FMI?
La misión evaluará si Honduras cumplió los compromisos fiscales, monetarios y estructurales establecidos para el cierre del programa.
Entre los principales puntos aparecen el comportamiento de los ingresos y gastos públicos, déficit fiscal, reservas internacionales, política monetaria y cambiaria, además de reformas relacionadas con gobernanza y el sector energético.
El FMI ya había señalado en junio que la economía hondureña se mantenía resiliente y calificó favorablemente el desempeño correspondiente a las revisiones cuarta y quinta. También destacó la acumulación de reservas internacionales y las políticas fiscales aplicadas.
Sin embargo, el organismo dejó claro que mantener un déficit fiscal contenido, fortalecer los marcos monetario y cambiario y continuar las reformas de gobernanza y energía resultará fundamental para preservar la estabilidad macroeconómica.
Es decir, el FMI no solamente observará cuánto creció la economía: revisará cómo administra Honduras sus cuentas y si cumplió las reformas que aceptó ejecutar.
ENERGÍA VUELVE A SER CLAVE
La situación del sector eléctrico ocupará nuevamente un espacio importante.
Durante todo el programa, el FMI ha colocado la reforma energética entre los asuntos estructurales necesarios para reducir riesgos fiscales y mejorar las finanzas públicas.
Hernández Hércules sostiene que la reciente reforma del subsector eléctrico representa un avance y asegura que el organismo ha valorado positivamente las medidas adoptadas.
El FMI, por su parte, señaló oficialmente en junio que los avances decisivos en la reforma del sector energético y gobernanza seguirán siendo necesarios para preservar la estabilidad económica.
La sexta revisión permitirá conocer si las medidas aprobadas son suficientes para cumplir los compromisos pendientes o si el organismo plantea nuevas acciones.
¿POR QUÉ IMPORTA PARA HONDURAS?
El programa del FMI no debe observarse únicamente por los dólares que desembolsa.
Una evaluación favorable funciona también como una señal sobre la situación macroeconómica del país para organismos multilaterales, inversionistas y mercados financieros.
Pero esa relación tiene una contraparte: Honduras debe mantener determinadas metas fiscales y monetarias y ejecutar reformas previamente acordadas.
Por eso, la pregunta de fondo de la próxima visita será doble: cuánto financiamiento queda por desembolsar y qué compromisos deberá mantener o asumir Honduras para acceder a un nuevo programa.
EL ACTUAL PROGRAMA TERMINA ESTE AÑO
Originalmente los acuerdos vencían en septiembre de 2026, pero las autoridades solicitaron una extensión para disponer de tiempo suficiente para completar la revisión final.
El FMI aceptó extender el programa hasta el 31 de diciembre de 2026.
La extensión permite que la misión llegue entre octubre y noviembre, evalúe las metas correspondientes y prepare posteriormente el informe que deberá conocer el Directorio Ejecutivo.
Por eso, la visita de Nigel Chalk ocurre prácticamente en la recta final del acuerdo.
