Geólogos hallan restos de nuevo dinosaurio en Uruguay


Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (Udelar) identificó una nueva especie de dinosaurio que habitó el actual territorio uruguayo durante el Cretácico Tardío, hace unos 80 millones de años.

El anuncio oficial del descubrimiento se realizó este viernes en una conferencia de prensa, coincidiendo con la publicación del artículo científico en la revista Ameghiniana, editada por la Asociación Paleontológica Argentina.

El trabajo de investigación y descripción formal estuvo a cargo de los geólogos Matías Soto, Felipe Montenegro y Daniel Perea. El equipo contó con el apoyo en el terreno de Valeria Mesa, experta en la Formación Guichón, y con la colaboración de Guillermo Sena y Daniel Montano, quienes descubrieron los fósiles originalmente.

Especie y origen

La nueva especie recibió el nombre de Mesetasaurus protector. Se trata de un saurópodo titanosaurio, un espécimen herbívoro de cuello largo que alcanzaba grandes dimensiones.

Los análisis determinaron que pertenece al clado Aeolosaurini, un grupo caracterizado por una estructura ósea particular en la cola, con vértebras inclinadas hacia adelante.

El nombre del género une el término «meseta», en referencia al lugar del hallazgo, con el vocablo griego «saurus», que significa reptil.

Por su parte, el epíteto protector rinde homenaje al prócer José Gervasio Artigas, conocido históricamente como el Protector de los Pueblos Libres, debido a que su base política y militar se ubicaba a escasa distancia del yacimiento arqueológico.

Ubicación del yacimiento

Los materiales analizados corresponden a dos vértebras caudales que presentan un estado de conservación excepcional. Estos restos fueron extraídos en la Meseta de Artigas, dentro del departamento de Paysandú, en una zona costera del río Uruguay ubicada a unos 20 kilómetros al sur de la ciudad de Salto.

Aunque la recolección de las piezas ocurrió en la década de 1980 dentro de la unidad geológica conocida como Formación Guichón, los materiales permanecieron sin clasificar hasta que el actual estudio científico formalizó su descripción y validación internacional.

Impacto y aportes

Este descubrimiento aporta tres avances fundamentales para la paleontología del Cono Sur. En primer lugar, el Mesetasaurus protector se consolida como el segundo dinosaurio exclusivo del territorio uruguayo, sumándose al Udelartitan celeste, espécimen que el mismo grupo de científicos describió en el año 2024.

En segundo término, la presencia de este animal sirve como una herramienta de datación o «reloj geológico». Dado que los Aeolosaurini existieron únicamente en el Cretácico Tardío, el hallazgo desmiente las teorías que ubicaban a la Formación Guichón en el Cretácico Temprano, permitiendo precisar que estos sedimentos pertenecen al periodo Santoniano-Campaniano, entre 83 y 72 millones de años atrás.

Finalmente, el parentesco evolutivo de este dinosaurio conecta directamente la fauna prehistórica de Uruguay con los ecosistemas de la Patagonia argentina, específicamente con las formaciones Allen y Los Alamitos.

Este vínculo aporta evidencia clave sobre los corredores biológicos y las rutas migratorias faunísticas en Sudamérica durante el fin de la era de los dinosaurios.


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