Hondureño prisionero en Ucrania pide ayuda al Gobierno para regresar al país


Wilson Noel Quintero Guzmán asegura que viajó a Rusia atraído por una oferta para trabajar como guardia de seguridad.

El exmilitar hondureño relata que terminó en el frente de guerra y posteriormente escapó hacia las líneas ucranianas.

Ahora se encuentra bajo custodia en Ucrania y solicita asistencia consular para volver a Honduras.

El hondureño Wilson Noel Quintero Guzmán, exintegrante de las Fuerzas Armadas, pidió la intervención urgente del Gobierno de Honduras para regresar al país después de terminar bajo custodia de Ucrania tras escapar de las fuerzas rusas con las que asegura haber sido enviado al frente de batalla.

El caso expone nuevamente los riesgos que enfrentan latinoamericanos atraídos hacia Rusia mediante supuestas oportunidades laborales que posteriormente terminan relacionadas con el conflicto armado en Ucrania.

Quintero sostiene que su historia comenzó con un anuncio publicado en Facebook que ofrecía trabajo como guardia de seguridad privada en Rusia, con una remuneración atractiva. Tras establecer comunicación mediante WhatsApp con un intermediario que hablaba español, compró su boleto con la promesa de que el dinero sería reembolsado posteriormente.

Viajó a Moscú en mayo de 2026, pero asegura que al llegar la situación cambió completamente.

LE QUITARON EL PASAPORTE

Según su testimonio, fue trasladado a un inmueble donde permanecían otros siete extranjeros, principalmente colombianos. Allí les retiraron sus pasaportes y documentos y quedaron prácticamente incomunicados.

Quintero relató además que tuvo que firmar documentos escritos en ruso sin poder comprender plenamente su contenido.

Posteriormente fue enviado junto con otros extranjeros hacia la zona de Bélgorod, fronteriza con Ucrania. El hondureño asegura que no había viajado con la intención de combatir y que terminó armado y colocado en una posición altamente expuesta del frente.

Su relato coincide en sus aspectos principales con una entrevista publicada anteriormente por UNITED24 Media, en la que explicó que llegó a Rusia buscando empleo y posteriormente fue enviado al conflicto.

“CARNE DE CAÑÓN”

La situación empeoró durante los enfrentamientos. Quintero afirma que el grupo fue utilizado como “carne de cañón” y que tuvo que recurrir a sus conocimientos de supervivencia ante la falta de suministros, incluso filtrando agua de lluvia para mantenerse hidratado.

Durante uno de los ataques murieron tres integrantes del grupo y un ciudadano boliviano resultó herido. Quintero aseguró que, junto con un colombiano y un paraguayo, intentó evacuar al herido ante la falta de asistencia de sus superiores.

De acuerdo con su versión, cuando decidieron abandonar la posición los militares rusos abrieron fuego contra ellos. Los latinoamericanos respondieron y posteriormente comenzaron una peligrosa huida hacia territorio controlado por Ucrania.

Avanzaron intentando evitar drones y artillería y finalmente se aproximaron a las posiciones ucranianas utilizando una bandera blanca improvisada para indicar que pretendían entregarse.

DE MILITAR HONDUREÑO A PRISIONERO DE GUERRA

Quintero tenía experiencia militar antes de viajar a Rusia. Registros oficiales hondureños publicados en 2020 muestran que fue ascendido de alférez a subteniente del arma de Ingeniería de las Fuerzas Armadas de Honduras.

Según la información divulgada sobre su caso, posteriormente dejó la institución militar y trabajó como conductor de transporte pesado antes de encontrar la oferta laboral que terminó llevándolo a Rusia.

Actualmente permanece bajo custodia de las autoridades ucranianas con condición de prisionero de guerra.

PIDE AYUDA A HONDURAS

Desde Ucrania, Quintero dirige ahora su petición al Gobierno hondureño. Busca asistencia consular y diplomática que permita esclarecer su situación jurídica y explorar mecanismos para regresar al país.

Su aspiración es ser incorporado a algún proceso de repatriación o intercambio de prisioneros que eventualmente le permita reunirse nuevamente con su familia.

Hasta la publicación de la información consultada, no se había informado públicamente de una respuesta oficial del Gobierno hondureño específicamente sobre la solicitud de Quintero.

UN PROBLEMA QUE YA TOCÓ A OTROS HONDUREÑOS

El caso no sería el primero. En abril de 2026 se conoció que otros hondureños habían viajado a Rusia atraídos por ofertas laborales y posteriormente denunciaron que el verdadero propósito era enviarlos al conflicto. Cinco lograron escapar y recibieron apoyo de la Cancillería hondureña para regresar.

El nuevo caso vuelve a colocar sobre la mesa dos interrogantes: quién está reclutando latinoamericanos mediante ofertas difundidas en redes sociales y qué mecanismos pueden utilizar los gobiernos de la región para detectar esas redes antes de que sus ciudadanos terminen involucrados en la guerra.

En el caso de Quintero, el desafío inmediato es diferente: determinar su situación legal ante Ucrania y establecer si existen condiciones diplomáticas para conseguir su retorno a Honduras.


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