Donación de órganos entra en una nueva etapa: Congreso termina dictamen de ley


Honduras dio un nuevo paso hacia la creación de un sistema regulado de donación y trasplante de órganos y tejidos, después de que la Comisión de Salud del Congreso Nacional concluyera favorablemente el dictamen de una ley que, entre sus principales cambios, contempla las donaciones provenientes de personas fallecidas.

El proyecto todavía no es ley. Deberá pasar por tres debates en el pleno del Congreso Nacional, donde podrá recibir modificaciones antes de una eventual aprobación definitiva.

El diputado y médico Carlos Umaña, integrante de la Comisión de Salud, explicó que la propuesta fue trabajada durante casi tres meses con participación de especialistas en derecho, derechos humanos y ética, además de profesionales relacionados con el área médica.

El objetivo, según indicó, es establecer reglas claras para los procedimientos de donación y trasplante y, simultáneamente, incorporar controles para prevenir delitos vinculados con la comercialización ilegal de órganos.

Una autoridad nacional controlaría los trasplantes

Uno de los principales cambios planteados es la creación de la Organización Nacional de Trasplantes de Honduras, que funcionaría bajo la rectoría de la Secretaría de Salud.

Esta instancia tendría responsabilidades de coordinación, regulación y vigilancia de los procesos relacionados con la donación y los trasplantes.

La propuesta también establece procedimientos para identificar y registrar a los donantes vivos y determinar bajo qué condiciones médicas y legales puede realizarse una donación.

De esta manera, la voluntad de donar dejaría de depender únicamente de una identificación o manifestación individual y pasaría a estar respaldada por un marco jurídico y procedimientos específicos.

Donaciones cadavéricas cambiarían el sistema

Uno de los puntos de mayor alcance es la incorporación de las donaciones cadavéricas, un procedimiento que, según lo explicado por Umaña, no se realiza actualmente en Honduras bajo un sistema nacional regulado como el que plantea la iniciativa.

El marco legal abarcaría órganos y tejidos como corazón, riñones, hígado, córneas y médula ósea, entre otros contemplados por la normativa.

Esto podría ampliar las posibilidades de trasplante para pacientes que actualmente dependen de opciones mucho más limitadas.

Sin embargo, la aprobación de una ley sería apenas una parte del desafío. Su funcionamiento requerirá capacidad hospitalaria, personal especializado, protocolos para determinar y certificar las condiciones de los donantes, sistemas de registro y mecanismos transparentes para asignar los órganos disponibles.

Blindaje contra tráfico de órganos

La Comisión también incorporó disposiciones destinadas a impedir que la apertura de un sistema de trasplantes genere espacios para actividades ilegales.

Umaña explicó que la normativa establece controles contra el tráfico de órganos e involucra, cuando corresponda, a instituciones como el Ministerio Público y el Poder Judicial.

También se contempla la prohibición del denominado turismo de órganos, para impedir que extranjeros utilicen Honduras como destino para realizar procedimientos fuera de las condiciones establecidas legalmente.

“Se prohíbe el turismo de órganos”, señaló Umaña, quien aseguró que el sistema contará con respaldo tecnológico y jurídico.

¿Por qué importa?

La importancia de la ley no radica únicamente en autorizar determinados trasplantes. Honduras necesitaría construir alrededor de ella todo un sistema de identificación de donantes, extracción, conservación, transporte, asignación y trasplante de órganos.

También deberá establecerse cómo se elaborarán las listas de espera y qué criterios médicos determinarán quién recibe un órgano cuando exista un donante disponible.

Esos mecanismos serán fundamentales para garantizar que el acceso dependa de criterios médicos y transparentes.

Qué sigue

El dictamen favorable de la Comisión de Salud no significa que la ley ya esté aprobada.

El proyecto deberá llegar al hemiciclo para ser discutido en tres debates. Durante esa etapa podrán presentarse observaciones y modificaciones antes de una votación definitiva.

Si supera ese proceso, el siguiente desafío será convertir la normativa en capacidad real dentro de los hospitales.

Por ello, la pregunta que seguirá después de la aprobación será igualmente importante: ¿cuándo estará Honduras preparada médica, tecnológica y financieramente para que la posibilidad legal de donar un órgano se convierta efectivamente en un trasplante que salve una vida?


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