El día que Clint Eastwood reemplazó a Kevin Costner por impuntual


Clint Eastwood (California, 96 años) y Kevin Costner (California, 71 años) son dos leyendas vivas del cine que solo compartieron pantalla en una ocasión. Ocurrió en los años noventa con Un mundo perfecto (1993), un drama criminal dirigido por el propio Eastwood.

Conocido por sus rodajes rápidos, eficientes y sin excesos de presupuesto, el director no imaginaba que el ego de su protagonista se convertiría en el mayor obstáculo para mantener su estricta disciplina de filmar todo en un máximo de dos tomas.

Costner venía del éxito masivo de Bailando con lobos, y su actitud chocó de frente con la autoridad silenciosa de Eastwood, quien no dudó en darle una lección de humildad frente a todo el equipo.

El problema

La tensión estalló cuando Kevin Costner se negó a salir de su camerino para filmar una escena clave junto a Eastwood, alegando de forma perfeccionista que aún no estaba listo. Fiel a su filosofía de que el trabajo se hace en el set y no en los camerinos, Eastwood no se prestó a discusiones.

Sin levantar la voz, ordenó suspender el trabajo del actor por ese día y mandarlo a su casa. Su hijo, Scott Eastwood, recordó en el podcast Armchair Expert que Costner reaccionó sorprendido al enterarse de que la filmación continuaría sin él. El correctivo fue tan efectivo que, al día siguiente, la estrella llegó temprano y totalmente lista para trabajar.

Grabó con el doble

Para no perder tiempo, Eastwood ordenó vestir al doble de Costner con la ropa del personaje y grabó la secuencia de inmediato. Jack Green, director de fotografía de la película, relató a Esquire en 2012 que Costner salió furioso de su camerino al enterarse, pero Eastwood simplemente le dijo que ya era tarde y que pasarían a la siguiente escena.

Ante los reclamos del actor, el director sentenció de forma tajante: «A mí me pagan por grabar películas». Esta obsesión por la velocidad busca capturar la frescura de la primera toma, un método que actores como Matt Damon han calificado de extremo, pues Eastwood detesta repetir escenas al considerarlo una pérdida de tiempo para todo el equipo.

“Tuvo mucha suerte”

Eastwood justificó su estilo en 1993 durante una entrevista con Los Angeles Times, señalando que creció dirigiendo proyectos de bajo presupuesto donde el tiempo era un lujo que no tenía, a diferencia de Costner, quien dispuso de total libertad y recursos en su debut como director.

Por su parte, Costner admitió en esa misma época que le había advertido a Clint que su personaje requeriría más tiempo de lo habitual por no ser un rol común para él.

A pesar de los roces en el set, el actor aseguró que ambos eran profesionales capaces de adaptarse a las circunstancias y que él también podía trabajar a un ritmo acelerado si la producción lo requería.


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